Meta está en el centro de una intensa controversia regulatoria tras su adquisición de la plataforma de asistente de inteligencia artificial Manus, una operación valorada en $2 mil millones. Si bien los reguladores estadounidenses parecen confiar en la legitimidad del acuerdo, tras algunos momentos de incertidumbre en torno a la inversión de Benchmark en Manus, la situación es bastante diferente en China. Según informes, las autoridades chinas están revisando el trato, preocupadas por posibles violaciones a los controles de exportación de tecnología.
La controversia comenzó cuando Benchmark lideró una ronda de financiación para Manus a inicios de 2026, lo que suscitó la oposición del Senador estadounidense John Cornyn, quien expresó su preocupación en X. Esta oposición llevó a la nueva normativa del Departamento del Tesoro de EE.UU. que limita las inversiones americanas en empresas chinas de IA, provocando además el traslado de Manus de Pekín a Singapur. Dicha reubicación se entendió como un intento de distanciamiento gradual de las regulaciones chinas, ilustrado por una referencia en WeChat de un académico que mencionó la situación.
Sin embargo, las dinámicas han cambiado. Las autoridades chinas ahora evalúan si el acuerdo de Meta transgrede las normativas sobre exportaciones de tecnología, lo que podría otorgar a Pekín un atractivo papel que anteriormente no se anticipaba. Están indagando si Manus requería una licencia de exportación al trasladar su equipo central a Singapur. Esta estrategia de reubicación ha sido etiquetada como “Singapore washing”, ya que se ha vuelto común entre empresas que buscan eludir la supervisión interna.
El gobierno chino teme que este acuerdo pueda inducir a más empresas emergentes chinas a trasladarse físicamente para evitar la fiscalización local. Un experto en derecho y sociólogo chino advirtió que, si el acuerdo se concreta sin contratiempos, esto podría abrir un “nuevo camino” para startups de IA en el país.
Historia pasada sugiere que Pekín podría actuar. China emitió controles de exportación similares durante intentos anteriores de intervención, como en el caso de la prohibición de TikTok impulsada por Donald Trump. Además, hay preocupaciones sobre la posible responsabilidad criminal de los fundadores de Manus si exportan tecnología restringida sin la debida autorización.
Algunos analistas en Estados Unidos ven en esta adquisición una victoria frente a las restricciones de inversión, aludiendo que demuestra la migración del talento en IA chino hacia el ecosistema estadounidense. Un experto señaló que el acuerdo resalta la actual atracción de la infraestructura de IA en Estados Unidos.
Si bien todavía es prematuro determinar el impacto de este evento en los planes de Meta para integrar el software de agente de IA de Manus en sus productos, la situación se ha tornado más compleja de lo que muchos anticipaban. La información, publicada originalmente el 6 de enero de 2026, sugiere un entorno regulatorio todavía en evolución que podría afectar el futuro del sector de IA en ambos lados del Pacífico.
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