Este 2026 se presenta como un año decisivo para la Ciudad de México, marcado por un ambicioso plan de inversión que busca transformar la capital en un centro económico de primer nivel. La administración de Clara Brugada ha delineado una estrategia que, además de potenciar la inversión, ofrece un paquete de beneficios fiscales atractivo para los contribuyentes, en un contexto donde la Copa Mundial de Fútbol se convierte en un catalizador para el desarrollo urbano.
El objetivo central de este esfuerzo es fortalecer la economía local y mantener unas finanzas públicas saludables, sin la creación de nuevos impuestos. A medida que se proyectan más de 2,000 obras a lo largo de la ciudad, también se fomenta un amplio espectro de incentivos fiscales que beneficiarán a diversos sectores de la población y estimularán la confianza entre los inversionistas. Se espera que la Inversión Extranjera Directa, que alcanzó 19,000 millones de pesos al final de 2025, continúe en ascenso, con un inquietante 36% de crecimiento anual.
Hasta ahora, el progreso ya es evidente. Juan Pablo de Botton, secretario de administración y finanzas, ha subrayado que en solo dos años la inversión pública se ha incrementado en un 55%. Al cierre de 2025, no solo se cumplieron las proyecciones de recursos, sino que se superaron las estimaciones originales en un 20%. De Botton anticipa que 2026 se caracterizará por una recaudación récord, con un aumento proyectado del 7.5% en ingresos, alcanzando aproximadamente 313,000 millones de pesos.
Entre los beneficios fiscales anunciados, se incluyen descuentos en el pago del predial de hasta el 30% dependiendo del valor catastral, así como la eliminación total de la tenencia vehicular para quienes cumplan con el refrendo. Por primera vez en más de una década, se actualiza el límite de exención de la tenencia, ampliando el apoyo a un mayor número de contribuyentes. Grupos vulnerables, como adultos mayores o madres solteras, también recibirán cuotas fijas y descuentos para aliviar su carga fiscal.
Estos movimientos forman parte de una estrategia que busca no solo aumentar la base gravable sin un incremento de impuestos, sino también ofrecer beneficios tangibles a la ciudadanía mientras se implementan grandes proyectos de infraestructura. La expectativa es que esta dinámica contribuya a una mayor seguridad y desarrollo urbano sostenible.
En el contexto del empleo, las cifras del IMSS indican que se perdieron 320,692 empleos formales en diciembre de 2025. Si bien estas cifras reflejan un patrón estacional, la caída es menos pronunciada que en años anteriores, lo que sugiere un posible cambio en la tendencia. Aún así, el panorama laboral sigue siendo preocupante, pues el país ha enfrentado un notable retroceso en el empleo, subrayado por un crecimiento económico débil durante los últimos siete años.
La implementación de esta ambiciosa agenda colocará a la Ciudad de México en el centro de atención durante uno de los eventos deportivos más significativos del mundo, mientras se enfrenta a desafíos sustanciales en el ámbito económico y laboral. Todo parece indicar que los esfuerzos de la administración buscan equilibrar desarrollo, inversión y bienestar social, con la esperanza de que 2026 sea recordado como un año de avance para la capital. Veremos cómo se desenvuelven los acontecimientos.
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