Los trabajadores de Petroperú, la petrolera estatal de Perú, han iniciado una huelga de 72 horas como respuesta a un controvertido plan de reestructuración impulsado por el gobierno. Esta acción, que comenzó el lunes, refleja el descontento entre los empleados ante la inminente privatización de activos clave, aprobada por la administración del presidente José Jerí a fines de diciembre.
La situación financiera de Petroperú es delicada, marcada por deudas que alcanzan cifras alarmantes y que han llevado a la empresa a buscar la entrada de capital privado en un esfuerzo por reactivarse. Según José Luis Saavedra, secretario general del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la compañía, aproximadamente un 30% de los 2,200 trabajadores sindicalizados están participando en esta protesta.
La rapidez con la que el gobierno está intentando llevar a cabo la privatización ha generado inquietud. Saavedra expresó su preocupación sobre este proceso, que podría cambiar drásticamente la estructura de la empresa y sus impactos en el empleo y la economía local. Mientras tanto, Petroperú ha comunicado que está implementando un plan de contingencia para minimizar las interrupciones en sus operaciones, asegurando que todas las instalaciones sigan funcionando de manera segura y eficiente.
La ministra de Economía, Denisse Miralles, anunció que en junio se espera la firma de los primeros contratos con inversionistas privados para gestionar algunas áreas de la empresa. Este movimiento se enmarca en un contexto donde Petroperú ha recibido, entre 2022 y 2024, hasta 5,300 millones de dólares en asistencia financiera para evitar su eventual quiebra.
El gobierno también está evaluando la concesión o la participación privada en unidades cruciales, incluyendo la nueva refinería Talara, que con una inversión de 6,000 millones de dólares, se posiciona como una de las más grandes del país, con la capacidad de refinar 95,000 barriles de crudo por día.
A medida que la situación se desarrolla, la oficina de fiscalización laboral (SUNAFIL) aún no ha emitido comentarios sobre la huelga, dejando en suspenso la respuesta del gobierno ante el creciente malestar entre los trabajadores de Petroperú. Esta crisis pone de relieve los desafíos que enfrenta el sector energético en Perú, así como las tensiones entre las necesidades económicas y las perspectivas de los empleados del Estado.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


