La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha convocado a México y Estados Unidos a una reunión virtual programada para el 13 de abril de 2026, con el fin de evaluar la situación del sarampión en ambos países, tras los brotes que se registraron en 2025. Esta decisión se hizo pública el 16 de enero de 2026, en respuesta a la alarma generada por el aumento de casos en el continente.
Los brotes de sarampión comenzaron en Estados Unidos el 20 de enero de 2025, y poco después, el 1 de febrero, México también reportó casos. Esta situación ha activado los mecanismos regionales de monitoreo que forman parte del Marco Regional para la Sostenibilidad y Reverificación de la Eliminación del Sarampión, la Rubéola y el Síndrome de Rubéola Congénita en las Américas. La importancia de esta reunión radica en la necesidad de que las autoridades de salud y los comités nacionales de sostenibilidad de ambos países preparen informes detallados, que incluyan análisis respaldados por evidencia epidemiológica y de laboratorio.
En este contexto, el secretario de Salud de México, David Kershenobich Stalnikowitz, anunció el 20 de enero que el país participaría en un periodo extraordinario de dos meses para contener la propagación del sarampión. Esta medida se adoptó tras la reciente pérdida del estatus de libre de sarampión por parte de Canadá y la solicitud de Estados Unidos para implementar acciones similares. Aunque la comisión se reúne regularmente una vez al año, se establece que puede convocarse extraordinariamente cuando surgen brotes que amenazan el estatus de eliminación de la enfermedad en la región.
La Comisión Regional de la OPS es un ente técnico independiente que reporta directamente al Director de la OPS. Su mandato es claro: monitorear y verificar la eliminación del sarampión, la rubéola y el síndrome de rubéola congénita en los Estados miembros, así como evaluar la reaparición de la transmisión endémica. Esta transmisión se considera cuando existe una cadena ininterrumpida de transmisión del virus del sarampión del mismo genotipo durante 12 meses o más dentro de un país.
En un momento donde la salud pública se enfrenta a retos globales, la necesidad de interacciones coordinadas entre países es vital para prevenir la propagación de enfermedades. Los esfuerzos de contención y verificación son más que necesarios; representan un compromiso serio hacia el bienestar de las poblaciones en América. La reunión del 13 de abril se presenta como una oportunidad crucial para abordar estos desafíos y fortalecer la respuesta ante el sarampión en la región.
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