La ciudad de Filadelfia ha interpuesto demanda contra el Departamento del Interior (DOI) y el Servicio de Parques Nacionales (NPS) tras la controvertida eliminación de paneles y textos que abordaban la historia de la esclavitud en el Parque Histórico Nacional de la Independencia el jueves 22 de enero de 2026. Esta acción ocurre meses después de que el expresidente Donald Trump emitiera una orden ejecutiva que revisa las exposiciones en el Sistema de Parques Nacionales y en el Smithsonian.
La decisión de eliminar estos materiales informativos ha suscitado reacciones enérgicas. Los paneles retirados formaban parte de una exhibición al aire libre, “Libertad y Esclavitud en la Creación de una Nueva Nación”, inaugurada en 2009. Esta muestra, que costó 8,5 millones de dólares, honraba las vidas de nueve personas esclavizadas que fueron llevadas a la residencia de George Washington en Filadelfia. Uno de los paneles resaltaba “El Sórdido Negocio de la Esclavitud”, enfatizando la complicidad de la Constitución en la perpetuación del sistema esclavista, incluidos los tres quintos asignados a los individuos esclavizados en términos de representación.
El impacto de la eliminación fue evidente para quienes habían participado en la creación de la exhibición. El cineasta documental Louis Massiah, quien contribuyó con cinco viñetas en video, describió la escena en el sitio como desoladora, comparándola con un “carcasa”. Las historias de aquellos que vivieron esta injusticia, como Ona Judge Staines, una costurera que logró escapar, quedan así en un limbo silente.
El comentario del portavoz del DOI reiteró que la remoción se realizó en cumplimiento de la orden ejecutiva de Trump, instando a que las exhibiciones no menosprecien a los estadounidenses, tanto del pasado como del presente. Este tipo de censura ha sido calificada por críticos como una maniobra que busca controlar la narrativa histórica, afectando la comprensión pública del papel crucial de las personas afroamericanas en los orígenes del país.
La demanda de Filadelfia sostiene que el NPS no tenía la autoridad para retirar los materiales, diseñados en colaboración con el gobierno federal, argumentando que el sitio es producto de años de diálogo y organización comunitaria. Este conflicto resalta el creciente debate sobre cómo se representa la historia de la esclavitud en los espacios públicos y la interpretación de los eventos que moldearon la nación.
El grupo Save Our Signs, que se dedica a documentar los signos históricos, expresó su indignación por la remoción, argumentando que estas acciones son una forma de censura desde arriba, que busca ignorar las verdades incómodas de la historia. A pesar de contar con imágenes y documentos de lo que fue la exhibición, los miembros aseguran que nada sustituye la experiencia educativa que ofrecía este importante mensaje histórico.
La magnitud de la demolición de la exhibición aún es incierta. La demanda busca impedir más retiradas y asegurar la preservación de cualquier elemento relevante que haya sido removido. A medida que el caso avanza, la atención se centra en el delicado equilibrio entre la representación del pasado y la protección de las narrativas históricas que son esenciales para comprender la identidad estadounidense.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


