A finales de noviembre de 2025, el alcalde de Houston, John Whitmire, generó revuelo al solicitar una “revisión, una auditoría” del Programa de Arte Público de los Aeropuertos de la ciudad. Esta petición, en respuesta a un informe de KPRC 2 que sugiere que las obras de arte en los aeropuertos son en gran parte ignoradas por los pasajeros, ha derivado en una serie de interrogantes y respuestas ambiguas.
El estudio de KPRC 2 observó, sin embargo, que la duración de las observaciones sobre la interacción de los pasajeros con las obras no se detalla, lo que deja abierta la interpretación de los hallazgos. Julian Ramirez, miembro del Consejo Municipal de Houston, manifestó que no había tenido conocimiento del informe ni de la sugerencia del alcalde para la auditoría. Explicó que la oficina del alcalde supervisa el sistema aeroportuario, el cual funciona como un fondo empresarial que opera bajo un mecanismo contable y de informes financieros independiente, generando sus propios recursos a través de tarifas y fondos federales.
Según Ramirez, los fondos recaudados no pueden usarse fuera del sistema aeroportuario, y aunque mostró disposición para realizar auditorías en departamentos gubernamentales de gran envergadura, expresó que no había recibido quejas ni pruebas de prácticas irregulares en las adquisiciones relacionadas con el arte en los aeropuertos. En sus declaraciones, Whitmire subrayó su preferencia por la funcionalidad del aeropuerto sobre las expresiones artísticas, dejando entrever cierta desconfianza en la priorización del arte público.
Sallie Alcorn, otra miembro del Consejo Municipal y parte del Comité de Artes y Cultura de la Ciudad de Houston, coincidió en que no había registrado discusiones formales sobre la auditoría del programa de arte. Sin embargo, mencionó que en 2025 hubo conversaciones sobre la posibilidad de que el Departamento de Seguridad Pública pudiera recibir fondos destinados al arte, pero no se concretaron acciones.
Un informe municipal reveló que desde 1999, la Ordenanza de Arte Cívico de Houston destina el 1.75% de los costos de diseño y construcción de proyectos calificados a obras de arte, incluyendo las de los aeropuertos. A finales de 2024, la recaudación de esta ordenanza representaba un saldo de 3.8 millones de dólares en el Aeropuerto Intercontinental George Bush y 900,000 dólares para las estaciones de policía. En los aeropuertos, donde se llevan a cabo extensas renovaciones, el arte está viendo un resurgimiento y se han emitido convocatorias para nuevos proyectos artísticos, con Southwest Airlines y United Airlines liderando estas iniciativas.
La Houston Arts Alliance, agencia local encargada de implementar la visión cultural de la ciudad, no ofreció comentarios sobre la posible auditoría. A pesar de las reservas expresadas por el alcalde, muchos funcionarios, como Alcorn, se muestran optimistas sobre el impacto del arte público, afirmando que este aumenta significativamente la experiencia de los viajeros en la ciudad.
Así, mientras el Programa de Arte Público de los Aeropuertos de Houston busca fortalecer su presencia y relevancia, el camino hacia mayor claridad sobre su gestión parece estar lleno de incertidumbres y debates. La fusión entre arte y funcionalidad se perfila como un desafío que puede definir la próxima fase de desarrollo cultural en Houston.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


