La alerta por sarampión se intensifica en el país mientras las autoridades de salud enfatizan la necesidad de vacunarse. Gustavo Adolfo Olaiz Fernández, director general de Atención a la Salud de la UNAM, ha puesto de relieve que esta enfermedad es más contagiosa que el COVID-19 y ha experimentado un aumento significativo en esta temporada invernal.
A medida que se registran casi 6,819 contagios confirmados hasta el 14 de enero de este año, con un alarmante incremento de 80 casos en solo dos días, la recomendación de Olaiz es clara: “Deben inocularse las personas que no lo han hecho”, subrayando la importancia de protegerse antes de que un brote afecte a más individuos en la comunidad.
El sarampión se identifica por síntomas particulares, que incluyen un salpullido con manchas rojas que confluyen, iniciando en la cara y detrás de las orejas antes de extenderse al pecho y extremidades. Los primeros síntomas aparecen de 10 a 14 días después de haber estado expuesto al virus y pueden incluir fiebre, tos seca, y ojos inflamados, entre otros. Además, se observa una característica distintiva: pequeñas manchas blancas en la boca.
Durante la campaña de vacunación de noviembre de 2022, la UNAM aplicó 120,000 dosis de vacunas, incluyendo la triple viral, que protege contra el sarampión. Sin embargo, el desinterés por la vacunación persiste, con muchos optando por remedios caseros que solo alivia algunos síntomas, advirtió Olaiz, quien recomendó buscar atención médica en lugar de automedicarse.
El panorama de enfermedades respiratorias no se limita al sarampión. En el pasado año, la COVID-19 causó 272 muertes en el país, con la Ciudad de México y el Estado de México reportando un alto porcentaje de esos decesos. Asimismo, se identificaron 1,194 casos positivos de influenza, con predominancia del virus H1N1.
Es fundamental permanecer alertas y adoptar medidas preventivas. Las Unidades de Salud han reportado más de 31,000 casos sospechosos de enfermedades respiratorias, subrayando la vulnerabilidad de la población ante estos virus. En este contexto, la vacunación no solo es una acción personal, sino un acto de responsabilidad social que ayuda a proteger a todos.
La invitación es clara: no esperar a que un ser querido se enferme y actuar proactivamente al cuidar la salud propia y la de la comunidad.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


