La controversia entre el arte y la censura ha vuelto a cobrar notoriedad con la reciente decisión de la Art Gallery of Ontario (AGO) de retractarse de un acuerdo para adquirir la innovadora obra videoarte “Stendhal Syndrome” de la artista Nan Goldin. Este incidente, que ha generado un debate intenso sobre la libertad de expresión y la influencia de opiniones políticas en decisiones artísticas, se desencadenó tras las declaraciones de Goldin en apoyo a Gaza durante su discurso en Berlín en noviembre de 2024.
Los miembros del comité de adquisiciones de AGO, incluido el fideicomisario Judy Schulich, caracterizaron los comentarios de Goldin como “ofensivos” y “antisemitas”. En esta reunión del 9 de mayo de 2025, algunos miembros expresaron que la negativa a adquirir la obra por las opiniones políticas de Goldin representaba una forma de censura, destacando que no encontraron sus palabras en Berlín como antisemíticas. La situación escaló cuando John Zeppetelli, curador de la AGO, renunció tras la votación, junto a otros tres miembros del comité, en un acto que refleja el conflicto interno dentro de la institución.
Goldin, quien se identifica como judía, ha descrito que su discurso en la Neue Nationalgalerie fue un intento de amplificar su indignación moral ante lo que califica de genocidio en Gaza y en Líbano. Su obra “Stendhal Syndrome” no solo aborda cuestiones de arte contemporáneo, sino también la conexión emocional entre las obras maestras clásicas y su propia vida, al yuxtaponer fotos de sus seres queridos con algunas de las obras más icónicas de la historia del arte.
La controversia se intensificó cuando una periodista independiente reveló que Schulich había sido la figura clave en calificar las palabras de Goldin como antisemitas, y se insinuó que una comparación entre Goldin y la cineasta alemana Leni Riefenstahl, conocida por su colaboración con el régimen nazi, fue mencionada en la reunión. Esta comparación, detonante de un gran escándalo, fue efectivamente confirmada por un reporte posterior que citó documentación del evento.
A raíz de estos acontecimientos, Schulich no ha proporcionado declaraciones, mientras que la AGO ha afirmado que, aunque las opiniones políticas no deberían influir en su proceso de adquisición, en esta ocasión sí se hicieron presentes, llevando a la institución a buscar la revisión de un experto en gobernanza independiente.
A pesar de la retiración del AGO, “Stendhal Syndrome” encontró un nuevo hogar en el Walker Art Center de Minneapolis y en la Vancouver Art Gallery, donde actualmente se exhibe. Goldin ha expresado su preocupación por la censura que podría afectar a otros artistas que enfrenten desafíos similares.
El suceso resalta una alarmante disyuntiva entre el arte y la política, un campo donde la voz de los artistas puede ser silenciada por decisiones impulsadas por la opinión pública o política. Goldin ha sido clara al afirmar que la confusión entre antisemitismo y anti-Zionismo es una manipulación del discurso que no refleja la realidad de lo que está sucediendo en Gaza.
En una declaración final, Goldin manifestó su compromiso de continuar amplificando la voz de aquellos que son silenciados, destacando la importancia de abordar cuestiones complejas y difíciles a través del arte. Esta situación pone de relieve no solo la fragilidad de la libertad de expresión en el ámbito artístico, sino también el rol que juegan las instituciones culturales en la promoción o la inhibición del discurso crítico en tiempos de crisis.
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