El sureste de Estados Unidos se enfrenta a las consecuencias de una severa tormenta invernal que impactó el fin de semana, causando serias interrupciones en el transporte y fenómenos inusuales en la fauna local. En un evento sorprendente, iguanas cayeron de los árboles en Florida, afectadas por las bajas temperaturas que las dejaron paralizadas.
Desde el pasado sábado, Carolina del Norte y estados circundantes experimentaron una intensa caída de nieve, que provocó cientos de accidentes viales; a pesar de los llamados de las autoridades para que los ciudadanos se quedaran en casa, se reportaron más de 1,000 colisiones. Los aeropuertos también se vieron gravemente afectados, con cientos de vuelos cancelados a lo largo del fin de semana.
Aunque el núcleo de la tormenta parece haber pasado, una ola de frío polar se mantendrá en gran parte del país, impactando incluso a Florida, donde las temperaturas han bajado a niveles muy por debajo de lo habitual. El aeropuerto de Orlando marcó -4°C, una cifra récord que no se veía en febrero desde hace más de un siglo.
En este estado, conocido por su clima cálido y playas soleadas, el frío extremo ha provocado otro fenómeno curioso: la caída de iguanas. Este reptil de sangre fría se vuelve inactivo a temperaturas cercanas al punto de congelación, lo que puede hacer que caiga de los árboles. La agencia de vida silvestre de Florida ha instado a los residentes a recoger a estas iguanas si las encuentran en el suelo, ya que podrían retomar su actividad con el aumento de la temperatura.
El impacto de la tormenta se sintió más allá de la caída de iguanas. La semana anterior, una tormenta similar había causado más de 100 muertes en varias partes del país. Hasta ahora, decenas de miles de hogares permanecen sin electricidad en Misisipi, Tennessee y Luisiana, y la nevada en Carolina del Norte, que llegó a alcanzar los 40 cm cerca de Wilmington, se reporta como una de las más fuertes en décadas. El gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, confirmó la muerte de dos personas como resultado de estos eventos climáticos.
En el ámbito del transporte aéreo, el caos continuó el domingo con la cancelación de más de 1,700 vuelos, siendo el aeropuerto de Charlotte el más afectado, con más de la mitad de sus operaciones inactivas. Además, las condiciones severas obligaron a posponer un ensayo crucial de abastecimiento de combustible en Cabo Cañaveral, Florida, para la misión lunar Artemis 2 de la NASA.
Este informe corresponde a la situación hasta el 1 de febrero de 2026 y destaca cómo las inclemencias del tiempo no solo afectan a las personas, sino que también ocasionan fenómenos sorprendentes y preocupaciones sobre la infraestructura y la seguridad pública. La naturaleza nos recuerda su poder, y el sureste de Estados Unidos se encuentra en una lucha por adaptarse a sus caprichos.
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