A partir de 2026, el sistema fiscal mexicano experimentará cambios significativos que impactarán tanto a las aseguradoras como al sector de hospitales privados. Uno de los cambios más importantes es la eliminación de la posibilidad para las aseguradoras de acreditar el IVA en el pago de siniestros, una medida que, según expertos de AUNA, una red de salud y servicios oncológicos, podría tener repercusiones adversas para la atención médica en el país.
Roberto García, director general de Oncosalud México, un seguro de gastos médicos mayores bajo el paraguas de AUNA, ha alertado que este ajuste fiscal encarecerá el costo de atención médica, elevándolo en un 16% para los asegurados. En la industria aseguradora, las utilidades en el ámbito de gastos médicos mayores son apenas del 2 al 6%, mientras que el 80% de los costos provienen del pago de siniestros. La imposibilidad de acreditar el IVA comenzará a afectar a las aseguradoras, obligándolas a buscar opciones más económicas en cuanto a hospitales, médicos y tratamientos.
García ha señalado que esta situación podría desencadenar una feroz competencia en el sector hospitalario. Aquellos hospitales que han invertido en infraestructura de calidad se verán presionados a competir con opciones más económicas, en un intento de satisfacer las nuevas demandas de las aseguradoras, que se volverán más sensibles a los costos.
En respuesta a este nuevo panorama, es probable que algunas compañías aseguradoras opten por aumentar sus primas, una estrategia que ya ha empezado a implementarse por algunas empresas. Sin este ajuste en las tarifas o una reducción en los costos asociados a los siniestros, García advierte que las aseguradoras podrían enfrentar serios problemas financieros, incluso la quiebra.
El marco normativo que establece la imposibilidad de acreditar el IVA fue parte de la Ley de Ingresos de la Federación para 2026, y aunque las aseguradoras estaban acostumbradas a este mecanismo, el nuevo acuerdo entre el gobierno federal y estas entidades ha cambiado las reglas del juego. Este cambio no solo afecta a los gastos médicos mayores, sino que se espera que tenga un impacto similar en los seguros de autos y otros tipos de pólizas.
Para facilitar la transición, el gobierno proporcionará un estímulo fiscal que permitirá a las aseguradoras realizar sus pagos en parcialidades a lo largo de 2026, exentas de multas y recargos.
Diversos actores del sector ya están comenzando a ajustar sus precios. Compañías como Axa Seguros y Seguros Monterrey han informado incrementos de entre el 20 y 21% en sus pólizas de gastos médicos mayores. Por su parte, GNP Seguros ha señalado un aumento del 6% en este mismo rubro, y Quálitas Compañía de Seguros comunicó que el incremento para los seguros de autos oscilará entre el 3% y el 5%.
Mientras la industria se prepara para este nuevo orden fiscal, los próximos años serán decisivos para observar las verdaderas repercusiones de estos cambios en la atención médica y el sector asegurador en México. La adaptación a esta nueva realidad podría tomar varios años, y los efectos no se verán de inmediato, lo que introduce un nivel de incertidumbre sobre el futuro financiero de muchas aseguradoras y el acceso a servicios médicos.
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