Los precios del petróleo experimentaron una caída superior al 1% el pasado jueves, aunque continuaron cerca de máximos de varios meses. A las 10:36 GMT, los futuros del crudo Brent disminuyeron en 86 centavos, o un 1.2%, estableciéndose en 68.6 dólares por barril. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate de Estados Unidos cayó 82 centavos, equivalente a un 1.3%, alcanzando los 64.32 dólares. A pesar de esta baja, el Brent se mantenía a tan solo 3 dólares de su pico de cinco meses, registrado a finales de enero, reflejando las persistentes inquietudes en torno a las interrupciones del suministro de petróleo.
Las tensiones en Oriente Medio están influyendo enormemente en el comportamiento del mercado petrolero, con analistas como Giovanni Staunovo de UBS observando de cerca las negociaciones programadas en Omán. Estas conversaciones tienen lugar en un contexto complicado, donde Estados Unidos está reforzando su presencia militar en la región, mientras que los actores locales buscan mitigar el riesgo de una confrontación que podría escalar en un conflicto más amplio. Cabe destacar que cerca del 20% del consumo mundial de petróleo transita por el estrecho de Ormuz, la vía marítima crítica que conecta Omán e Irán y por la que también exportan grandes cantidades otros países de la OPEP, como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak.
John Evans, analista de PVM Oil Associates, indicó que el mercado se mantendrá a la expectativa de algún avance diplomático antes de la reunión del viernes. Sin embargo, el panorama se presenta volátil; cualquier comentario desafortunado o un fracaso en las negociaciones podría propulsar el precio del Brent hacia los 70 dólares por barril, lo que representaría nuevos máximos en lo que va del año.
La incertidumbre ha llevado a los inversores a presionar los precios del petróleo de forma significativa, registrando un aumento en la negociación de contratos WTI Midland en Houston. Este fenómeno tuvo lugar en enero, en medio de las preocupaciones por los riesgos de suministro en Oriente Medio, así como por la afluencia de barriles venezolanos al Golfo de Estados Unidos.
Además, el fortalecimiento del dólar estadounidense y la inestabilidad en los metales preciosos también están influyendo negativamente en las materias primas, generando un clima de desconfianza en los mercados este jueves. A medida que se intensifican las negociaciones y los actores globales ajustan sus estrategias, el futuro del mercado petrolero continúa en un estado de vigilancia constante.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


