Banco Santander anunció el 21 de enero de 2026 que gestionará 160 obras de la Colección Gelman, una de las más destacadas en el ámbito del arte mexicano del siglo XX. Este acuerdo, formalizado con la familia Zambrano, quienes adquirieron la colección en 2023, marca un nuevo capítulo para esta colección privada, la cual incluye piezas icónicas de artistas como Frida Kahlo y Diego Rivera, y que ha estado mayormente fuera de la vista pública desde 2008.
Las obras de la recién renombrada Colección Gelman Santander se exhibirán por primera vez este verano en la inaugural en Faro Santander, la nueva sede de la Fundación Banco Santander en Cantabria, España. Sin embargo, el acuerdo presenta complejidades, ya que algunas de estas obras están catalogadas como Monumentos Artísticos Nacionales bajo la legislación mexicana, lo que restringe su movilidad y exige supervisión del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
La colección fue iniciada por Jacques Gelman, un emigrante ruso que llegó a México en 1938 y se convirtió en un personaje clave durante la Época de Oro del Cine Mexicano. Junto a su esposa, Natasha Zahalka, Gelman cultivó amistades con varios artistas, incluyendo a Kahlo y Rivera, quienes pintaron retratos de Natasha. La pareja acumuló más de 90 obras en lo que se conoce como su “colección semilla”, que incluye también a grandes del arte como Francisco Toledo y José Clemente Orozco.
Ana Garduño, investigadora de INBAL, destacó que la colección es un reflejo de las aspiraciones de los coleccionistas de mitad del siglo XX y de la excepcional calidad de los movimientos modernos en México. La colección se caracteriza por 18 obras de Kahlo, que incluyen diez pinturas, siete dibujos y una impresión, cuyos retratos han capturado la atención y el interés del público.
Tras el fallecimiento de Jacques en 1986, Natasha continuó expandiendo la colección con la asesoría del curador estadounidense Robert R. Littman. Luego de su muerte en 1998, Littman gestionó la colección a través de la Fundación Vergel, promoviendo exposiciones internacionales. La colección se había visto reducida al ámbito privado a partir de 2008, en gran parte debido a disputas por herencias, hasta que en noviembre de 2024 se reavivaron las defensas sobre ciertas obras al bloquear INBAL la venta de una pintura de María Izquierdo en Sotheby’s por cuestiones de patrimonio nacional.
La reciente noticia del acuerdo entre Banco Santander y la familia Zambrano ha sido recibida con escepticismo en México. Muchos esperaban que la colección permaneciera en el país, ya que la voluntad de Natasha supuestamente indicaba que debía ser exhibida en una institución privada en México. Sin embargo, las leyes mexicanas permiten que las obras, aun siendo de gran relevancia cultural, se mantengan en manos privadas, lo que ha llevado a críticas y reflexiones sobre la protección del patrimonio nacional.
La Fundación Santander aseguró que trabaja estrechamente con INBAL para garantizar el cumplimiento de las regulaciones aduaneras y la conservación de las obras durante su transporte. Las obras, que incluyen una significativa muestra de la “colección semilla” de la pareja Gelman y una colección fotográfica, se presentarán en Faro Santander en junio, aunque los detalles sobre futuras exhibiciones, especialmente en México, aún están bajo consideración.
Este desarrollo no solo resalta la importancia histórica de la Colección Gelman dentro del diálogo artístico contemporáneo, sino que también plantea cuestiones críticas sobre el futuro de las colecciones de arte en México, invitando a los coleccionistas a reflexionar sobre el destino de sus propias obras y el papel que juegan en la preservación del rico patrimonio cultural del país.
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