La vida cotidiana en la Ciudad de México es un vibrante mosaico donde convergen colores, texturas y relatos, creando un ambiente que atrae y fascina a quienes lo experimentan. En esta metrópoli, cada rincón cuenta una historia y cada anuncio evoca memorias del pasado. Los negocios, desde la carnicería hasta la papelería, adornan las calles con su eclecticismo, mientras las imágenes de una mujer portando una cruz de cempasúchil en la época de muertos son testigos del ritual y la tradición.
Este escenario se presenta en la exposición “First Encounters: Rhythm of the Street — An Ode to Mexico”, de la artista anglo-estadounidense Octavia Greig. Originaria de Londres, Greig pasó seis meses en la capital mexicana entre 2023 y 2024, periodo que transformó su vida y su obra. Originalmente, su viaje estaba planificado para durar solo 30 días, impulsado por una invitación a una exposición colectiva. Sin embargo, la inigualable energía de la ciudad la llevó a prolongar su estancia, quedando atrapada por su caótico encanto.
Durante su tiempo en México, Greig encontró inspiración en la diversidad y autenticidad que la rodeaban. Las obras que presenta en El Economista son un testimonio de su conexión con lo urbano. Utilizando la fotografía y el collage como herramientas, Greig logra fusionar elementos realistas y abstractos, creando un diálogo visual que invita al espectador a descubrir la esencia de cada escena.
La artista se siente en libertad en este entorno: “Aquí encontré la independencia como artista, alejada de las reglas de la academia”, comparte. En contraposición a la formalidad de Londres, en México percibe una autenticidad que se manifiesta en cada negocio, en cada cartel pintado a mano, reflejando una historia rica y personal.
Las influencias de artistas como David Hockney, Lucian Freud y la escritora Susan Sontag han marcado su trayectoria. Greig recuerda las palabras de Sontag sobre la colección de fotografías como un modo de recoger fragmentos del mundo, lo que resuena profundamente en su trabajo. “Coleccionar es un acto físico, emocional y social”, explica, enfatizando la importancia de la cámara en su proceso creativo.
La exhibición de Greig no solo es un homenaje a México, sino también una celebración de la vida urbana en su forma más pura. A pesar de su nuevo hogar en Nueva York, la artista planea regresar a México, un país que se ha convertido en una parte fundamental de su vida, lleno de amigos y vivencias que enriquecen su práctica artística.
La exposición “First Encounters: Rhythm of the Street — An Ode to Mexico” está abierta al público en el vestíbulo de El Economista, en Av. San Jerónimo 458, colonia Jardines del Pedregal. Este evento destaca no solo la obra de Greig, sino también el vibrante espíritu de una ciudad que nunca deja de sorprender e inspirar.
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