La Ciudad de México se encuentra inmersa en una intensa conversación sobre el sarampión, un virus altamente contagioso que ha resurgido con fuerza. En el vagón exclusivo para mujeres del metro, un grupo de desconocidas intercambia inquietudes sobre las vacunas, los síntomas y la prevención. “Yo por eso ya traigo cubrebocas”, comenta una de ellas. Otra responde: “Para las que tenemos niños en la escuela, más vale vacunarse”. Esta preocupación colectiva se refleja en acciones concretas en diferentes puntos de la capital.
El gobierno capitalino ha instalado 158 puntos semifijos de vacunación, incluyendo algunos en el transporte público. A las nueve de la mañana, frente a la estación Balderas, los enfermeros comienzan a inmunizar a aquellos que esperan en fila. Mientras la demanda crece, se reportan colas de hasta 100 personas frente al emblemático Ángel de la Independencia. Este martes, la ciudad registró 195 casos confirmados de sarampión, reflejando la urgencia de una campaña intensiva para contener el virus.
La secretaria de Salud, Nadine Gasman, ha instado a la población a “hacerse responsables” y a participar en el esfuerzo por detener la propagación del virus. A pesar de que 195 casos podrían parecer pocos en una población de más de nueve millones, el carácter altamente contagioso del sarampión exige acción. Gasman advierte que este virus puede ser particularmente grave en bebés y personas con inmunodeficiencia.
El ambiente en los módulos de vacunación está marcado por el temor y la confusión sobre quién debe recibir la vacuna. Los enfermeros repiten las directrices: “Personas de 10 a 49 años, no embarazadas o en periodo de lactancia”. Muchos asistentes, como José Pablo Reyes y Solari Jesús Pérez, estudiantes universitarios, admiten haber sido motivados a vacunarse tras el reciente fallecimiento de una bebé de tres meses a causa del sarampión. “Después de la experiencia del COVID, todo puede pasar”, dice Solari.
Mariana López, enfermera de 28 años, menciona que el miedo persiste, pero asegura que la solución es simple: vacunarse y seguir las recomendaciones sanitarias. Yazmín Santos, una policía de 38 años, comparte que, dado su trabajo en contacto con muchas personas, es crucial estar protegida, sobre todo después de un caso en la secundaria de su hijo.
En medio del bullicio de la ciudad, se observan filas organizadas durante las jornadas de vacunación. En algunos módulos, como el de Salto del Agua, los enfermeros se encargan de estructurar la atención a los asistentes de manera eficiente. En contraste, el módulo del Ángel de la Independencia se llena rápidamente, con empleados de oficinas que sacan tiempo de su jornada laboral para inmunizarse. América Hernández, abogada de 25 años, fue precavida y llegó dos horas antes de la apertura para asegurarse una dosis. “Me vacuno por miedo, porque hay un bebé en casa”, afirma, mostrando la inquietud que se ha apoderado de muchos.
La vacunación no solo está dirigida a jóvenes y adultos, sino también a aquellos mayores de 49 años que, a pesar de la restricción, se ven obligados a insistir en la importancia de protegerse. Omar Gutiérrez Ramírez, del IMSS Bienestar, aclara que la campaña se centra en personas de entre 10 y 49 años, pero también urge a las familias a revisar los esquemas de vacunación de los más pequeños.
La cifra de muertes a nivel nacional relacionada con el sarampión asciende a 28, consolidando la urgencia de la campaña. Con más de 9,000 casos reportados, se pone de relieve el rezago en la vacunación de la última década. Las autoridades han establecido que se necesita una cobertura del 95% para evitar la propagación de esta enfermedad que puede generar múltiples contagios a partir de un solo caso.
El gobierno ha prometido 28 millones de dosis disponibles, y aunque la mayoría de los mexicanos ya están vacunados, la ciudad corre el riesgo de perder su estatus como territorio libre de sarampión, otorgado por la OMS. Las familias con niños entre 6 meses y 12 años, así como personas entre 10 y 49 años que no fueron vacunadas en su infancia, son particularmente instadas a participar en esta campaña.
En el panorama actual de alertas y medidas preventivas, la vacunación se presenta como la mejor herramienta para combatir el sarampión y proteger a las generaciones futuras.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/02/Chilangos-se-vacunan-contra-el-sarampion-1024x570.png)

