La Inteligencia Artificial (IA) está transformando de manera radical el panorama laboral en Estados Unidos, lo que podría resultar en un aumento de la tasa de desempleo que la Reserva Federal (Fed) probablemente no podrá mitigar con una reducción de las tasas de interés. Esta preocupación fue expresada recientemente por Lisa Cook, gobernadora de la Fed, quien en una conferencia de la Asociación Nacional de Economía Empresarial, subrayó la inminente “reorganización laboral más significativa en generaciones”.
Según Cook, el impacto de la IA ya se hace palpable en sectores como la programación informática, donde muchos trabajadores enfrentan dificultades para conseguir empleos de nivel inicial. Este fenómeno, que marca el inicio de una transformación económica, podría llevar a una fase en la que la pérdida de empleos preceda a la creación de nuevos puestos, lo que provocaría un aumento temporal en la tasa de desempleo y una disminución en la participación de la población activa.
Cook argumentó que esta situación, caracterizada por un desempleo estructural, podría complicar la respuesta de la Fed, ya que cualquier intento de fomentar el empleo mediante políticas monetarias podría incrementar la inflación, incluso en un contexto de mayor productividad. “En un auge de la productividad como el actual, un aumento del desempleo puede no representar más holgura en el mercado laboral. Por lo tanto, nuestra política monetaria, tradicionalmente orientada a la demanda, puede no ser efectiva para afrontar el desempleo generado por la IA sin llevar aparejado un incremento de la inflación”, explicó.
Ante este escenario, Cook destacó que los responsables de la política económica tendrían que elegir entre combatir el desempleo o controlar la inflación. En este sentido, medidas no monetarias, como la educación y capacitación laboral, podrían ser más adecuadas para abordar los retos que surgen de esta transformación.
Además, la gobernadora mencionó que un aumento en la inversión en IA podría elevar la tasa de interés neutral a corto plazo, lo que, bajo ciertas condiciones, exigiría una política monetaria más restrictiva en el corto plazo. Esto podría cambiar si la economía emergente en torno a la IA resulta en una mayor desigualdad de ingresos, concentrando los beneficios tecnológicos en manos de los más favorecidos.
Sin embargo, no todos comparten una visión pesimista sobre la IA. Christopher Waller, gobernador de la Fed, se mostró más optimista durante su intervención en una conferencia virtual del Banco de la Reserva Federal de Boston. Waller expresó que no cree que la IA elimine por completo los trabajos humanos. Según él, se trata de una herramienta que la sociedad aprenderá a manejar y controlar, y que, aunque sus implicaciones pueden ser preocupantes, al final, la gente encontrará formas de utilizarla para mejorar la productividad y eficiencia.
Este contraste entre las perspectivas de Cook y Waller refleja la inquietud general sobre cómo la tecnología podría hacer obsoletos muchos empleos bien remunerados. Estos temores están siendo alimentados por la notable inversión en el sector, en medio de un futuro laborable incierto. Mientras las voces de la Fed divergen sobre el impacto de la IA, el tiempo dirá cómo se adaptará el mercado laboral estadounidense a esta nueva realidad.
(Actualización hasta 2023-10-04)
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


