El presidente francés, Emmanuel Macron, ha revelado cambios significativos en la dirección de dos de los museos más emblemáticos de Francia. En una decisión anunciada el 25 de febrero de 2026, Christophe Léribault, quien se desempeñaba como presidente del Palacio de Versalles, será el nuevo presidente y director del Musée du Louvre. Esta designación sigue a la renuncia de Laurence des Cars, quien dejó su puesto tras un escándalo relacionado con un robo y problemas con la venta de entradas en el museo.
Por su parte, Annick Lemoine, actual directora del Petit Palais, asumirá el liderazgo del Musée d’Orsay, que estaba vacante desde la repentina muerte de Sylvain Amic el pasado agosto. Ambas nominaciones fueron propuestas por la ministra de Cultura, Rachida Dati, que se espera deje su cargo pronto para postularse para la alcaldía de París en marzo.
Léribault, quien a sus 62 años cuenta con una vasta experiencia en el mundo del arte, tendrá como primer objetivo la “apaciguación” de un museo que ha sufrido daños significativos a raíz del robo de las joyas de la corona francesa el 19 de octubre de 2025 y los posteriores escándalos. Léribault tendrá que emplear sus habilidades diplomáticas para abordar una serie de huelgas lideradas por los sindicatos, que exigen un aumento salarial, además de tomar decisiones concernientes a los ambiciosos planes de Des Cars para una nueva entrada al Louvre y los problemas vinculados con la infraestructura envejecida del museo.
Antes de su reciente ascenso, Léribault dedicó su tesis doctoral al pintor Jean-François de Troy y ha ocupado diversas posiciones, incluyendo director del Museo de Bellas Artes de París en el Petit Palais y el Museo Delacroix. Su trayectoria le ha posicionado como una figura clave en la gestión cultural de la capital francesa.
Lemoine, de 56 años y especialista en pintura europea de los siglos XVII y XVIII, también proviene de las museos de la ciudad de París. Su trabajo ha incluido importantes exposiciones como “El Submundo Barroco: Vicio y Pobreza en Roma” y “Valentin de Boulogne” en el Louvre. Además, ha dirigido el departamento de historia del arte en la Academia Francesa en Roma, aportando una sólida base académica a su nuevo rol.
Estos nombramientos llegan en un momento crucial para ambos museos, que buscan recuperar su reputación y estabilidad tras una serie de turbulencias administrativas y financieras. La llegada de Léribault y Lemoine podría marcar un nuevo capítulo en la historia de estas instituciones, que son fundamentales para la cultura y la identidad francesa.
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