Los populares presentadores de televisión del Reino Unido, Ant McPartlin y Declan Donnelly, conocidos como Ant y Dec, han logrado obtener una orden judicial que les permitirá rastrear los detalles de las transacciones de algunas obras de arte que poseen. Este paso se da tras su denuncia de que un intermediario ha tomado “ganancias secretas y no autorizadas” de estas ventas.
El 4 de marzo de 2026, un juez del Tribunal Superior del Reino Unido determinó que existía un “caso discutible” para la orden solicitada por McPartlin y Donnelly, la cual se presentó en agosto de 2025. Este proceso se centra en la relación entre la famosa dupla y un consultor de arte anónimo, denominado en los documentos legales simplemente como ‘X’. Este intermediario fue responsable de la compra de seis impresiones de Banksy, por un total de £550,000, de un comerciante de arte llamado Andrew Lilley, quien supuestamente solo recibió £300,000 por las obras.
Los presentadores están intentando aclarar esta discrepancia de £250,000, ya que sospechan que se han extraído beneficios ocultos a lo largo de la cadena de transacciones. El tribunal ordenó a Lilley que revelara los detalles de su relación comercial con el consultor anónimo. Hasta el momento, las solicitudes previas de esta información habían sido rechazadas, alegando razones de confidencialidad. Es importante señalar que la demanda no acusa a Lilley ni a su empresa de ningún acto indebido.
Durante la audiencia, se mencionó que el consultor había sido contratado para recibir una comisión del 10%, relación que finalizó en septiembre de 2021. McPartlin y Donnelly también afirmaron haber recibido £11,000 tras la venta de una de las impresiones de Napalm de Banksy, cuya venta posterior se estima en £13,000. La búsqueda de información abarca un total de 22 ventas.
Lilley, en declaraciones a un medio relevante, indicó que este conflicto es ahora un “asunto para los tribunales” y gira en torno a la relación entre Ant y Dec y el tercer partido.
El juez Iain Pester dictó la orden de entrega de información el 4 de marzo, tras una audiencia celebrada el día anterior. Hasta el momento de la publicación, los representantes de las partes involucradas no habían respondido a solicitudes de comentarios.
La estrategia legal de McPartlin y Donnelly se basa en las Norwich Pharmacal Orders (NPOs), un recurso que permite a un solicitante obtener la divulgación de documentos o datos de un tercero. Este enfoque no es raro en disputas legales, como se evidenció en un caso anterior en 2020, donde se exigió a un comerciante de arte revelar la identidad de un comprador en una transacción relevante.
“A menudo utilizamos NPOs para obtener divulgaciones en circunstancias pertinentes”, explica Amanda Gray, socia de Mishcon de Reya, quien añade que el interés en este caso se debe, sin duda, a las personalidades involucradas y a la naturaleza de las transacciones en cuestión.
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