La declaración anual del SAT para el ejercicio fiscal 2025, que se presentará en abril de 2026, ha despertado inquietudes entre los contribuyentes en México. Una de las principales dudas gira en torno a la introducción de la CURP biométrica, un nuevo documento que promete modernizar los procesos de identificación a través de datos como huellas dactilares, fotografía, escaneo de iris y firma digital. Sin embargo, el Servicio de Administración Tributaria ha aclarado que, por el momento, la CURP biométrica no será un requisito para la presentación de la declaración. Esto se debe a que la CURP tradicional ya está integrada al RFC, lo que facilita la identificación de los contribuyentes en la plataforma del SAT.
Para cumplir con las obligaciones fiscales, los contribuyentes solo necesitarán su RFC activo, la contraseña del SAT o su e.firma, así como la información sobre ingresos y deducciones. Este sistema se mantendrá vigente durante la transición hacia la CURP biométrica, lo que permitirá realizar las declaraciones de manera más sencilla.
El periodo para presentar la declaración anual se extiende del 1 al 30 de abril de cada año. Para 2026, se espera que millones de trabajadores y profesionistas cumplan con esta obligación, reportando sus ingresos y deducciones correspondientes. Aquellos que deben presentar la declaración incluyen a quienes tengan múltiples patrones, reciban ingresos por honorarios o arrendamiento, y a quienes obtengan más de 400 mil pesos al año, entre otros. Además, cualquier contribuyente puede optar por presentar su declaración incluso de forma voluntaria si busca un saldo a favor en impuestos.
La adopción de la CURP biométrica será gradual y se llevará a cabo en módulos del Registro Civil y del Registro Nacional de Población, donde se recopilarán los datos biométricos. A pesar de la eventual implementación de este nuevo documento, las autoridades federales han subrayado que no será obligatorio en este primer año, aunque se anticipa que algunos trámites comenzarán a requerirlo una vez terminado el proceso de integración.
En términos de futuros desarrollos, la CURP biométrica podría establecerse como una identificación nacional, con usos potencialmente ampliados en trámites tanto públicos como privados. Sin embargo, la obligatoriedad de este documento dependerá de disposiciones que aún están por definirse.
Es esencial que los contribuyentes se mantengan informados sobre estos cambios y preparen sus declaraciones dentro del marco establecido, asegurando así el cumplimiento de sus responsabilidades fiscales.
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