Durante febrero de 2026, el panorama laboral en México presentó señales preocupantes, con una caída del 2.5% en el número de patrones registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esto se traduce en un total de 1,021,996 registros, marcando la continuidad de una tendencia negativa que se ha prolongado durante 31 meses consecutivos.
A nivel mensual, se observó un decremento de 1,442 patrones, equivalentes a una disminución del 0.1%. Este descenso en los registros patronales refleja una desaceleración generalizada en la creación de empleo formal, a pesar de un leve repunte en este indicador durante el mismo mes.
El IMSS atribuye esta baja en los registros principalmente a la implementación de estrictas medidas de fiscalización para la apertura de registros patronales, enfocándose en aquellos vinculados a personas físicas. Esta acción busca identificar irregularidades en el cumplimiento de las obligaciones de los patrones, lo que podría explicar la reducción en las cifras, aunque no necesariamente indica una pérdida directa de empleos.
Sin embargo, la situación laboral del año anterior mostró un descenso significativo, con apenas 72,176 nuevos empleos creados durante 2025. Esta cifra representa una caída del 66.3% comparado con el año anterior y se considera la más débil desde 2009, excluyendo el año atípico de la pandemia de COVID-19.
El encarecimiento de la creación de empleo formal en los últimos cinco años se debe a una serie de reformas legales, así como a la gradual recuperación del salario mínimo. Entre estas reformas se incluyen la prohibición de la subcontratación en actividades esenciales, un aumento en el tiempo de vacaciones de seis a doce días, y un incremento en las aportaciones patronales a las cuentas de retiro.
De cara al futuro, a partir de 2027 se implementará una reducción gradual de la jornada laboral, que disminuirá en dos horas anualmente hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030. Esta medida podría tener un impacto en la dinámica del mercado laboral, generando nuevos retos y oportunidades.
En resumen, el contexto económico y laboral en México sigue siendo un tema de atención, con la necesidad de estrategias que promuevan la formalización del empleo y la estabilidad en el mercado laboral. El camino a seguir requiere un análisis profundo de las políticas implementadas y su efectividad en la promoción de un entorno laboral saludable y sostenible.
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