Un fascinante hallazgo en el corazón de la Ciudad de México revela un importante aspecto de la rica herencia azteca. Recientes excavaciones en el Templo Mayor, un sitio arqueológico emblemático cercano a la Catedral Metropolitana, han desenterrado una ofrenda ritual que data de hace 500 años, vinculada al reinado de Moctezuma I, famoso por haber expandido el Imperio Azteca entre 1440 y 1469.
En total, se han descubierto seis cajas de piedra volcánica, conocidas como tepetlacalli, que contienen una asombrosa colección de esculturas de piedra verde, miles de conchas marinas, esferas de copal y colgantes en forma de serpiente. Hasta ahora, esta es la primera vez que se identifica un conjunto completo de ofrendas relacionado con un gobernante específico en este lugar. La ofrenda no solo refleja la grandeza del imperio, sino también la complejidad de sus rituales.
Las excavaciones actuales, que han estado en curso desde 1978, continúan desenterrando tesoros culturales a pesar de los retos que presenta el terreno lacustre de la ciudad, así como el impacto de terremotos y la destrucción provocada por la colonización. La conservadora Adriana Sanromán Peyron del Proyecto Templo Mayor ha mencionado que el site es un ejemplo de arqueología urbana, donde las capas de historia se entrelazan con la vida moderna.
Las ofrendas eran fundamentales para la cosmogonía azteca, actuando como marcadores rituales que conmemoraban eventos significativos como la llegada al poder de un gobernante o la conmemoración de una conquista. Hasta la fecha, más de 200 ofrendas han sido descubiertas en el Templo Mayor, pero este hallazgo aporta nuevas perspectivas sobre las prácticas rituales de los aztecas.
Las seis cajas, de aproximadamente 50 cm de lado, fueron halladas en la Fase IV de la construcción, una de las mejor conservadas en comparación con las fases posteriores, que fueron destruidas después de la conquista española. Muchas de estas cajas estaban situadas bajo grandes esculturas de piedra, complicando su acceso.
Los expertos han indicado que la ofrenda incluye 83 esculturas antropomórficas de estilo Mezcala, 43 de las cuales fueron encontradas en esta última excavación. Aunque estas piezas fueron objeto de saqueos en décadas pasadas, gran parte de las esculturas conservan pigmentos rojos y blancos que reflejan las prácticas rituales de los aztecas. Estos pigmentos se utilizaban para resignificar deidades de comunidades vencidas, mostrando el poder del Imperio Mexica.
Además de las esculturas, se hallaron más de 4,000 conchas marinas, provenientes en su mayoría de la costa atlántica. Estas conchas, que simbolizan la fertilidad y el agua, han sido descritas como cápsulas del tiempo del océano, lo que añade otro nivel de significado a la ofrenda.
Con planes de conservar los hallazgos y llevar a cabo una exhibición en el Museo Templo Mayor, los investigadores siguen trabajando activamente en otras cinco excavaciones. Con miras a la celebración del 50 aniversario del Proyecto Templo Mayor en 2028, prometen más descubrimientos fascinantes que enriquecerán nuestro entendimiento de la cultura azteca.
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