Durante el año 2025, el café arábica experimentó incrementos sorprendentes en los mercados internacionales. Según datos de organismos especializados, este grano llegó a cotizar cerca de 9.05 dólares por kilogramo en febrero de 2025, superando con creces su promedio histórico de aproximadamente 2.75 dólares por kilogramo. Este aumento se debió a una combinación de factores estructurales y coyunturales que impactaron de manera significativa la oferta global.
Informes de entidades como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacaron cómo las sequías en Brasil, los problemas productivos en Vietnam y la reducción de inventarios a nivel mundial presionaron directamente sobre la disponibilidad del café, provocando así una inflación en sus precios.
A pesar de que el mercado global comenzó a ajustarse en 2026, el precio del café arábica aún se mantiene elevado. En marzo de 2026, el grano se cotiza en torno a 6.4 dólares por kilogramo. Esta cifra, aunque inferior a los picos de 2025, sigue siendo alta en comparación con los valores históricos. Durante el periodo más crítico, el precio superó 9.7 dólares por kilogramo, impulsado por la incertidumbre climática que continúo afectando la producción.
El impacto en México, aunque no inmediato, fue inevitable. A medida que el café se encarecía en los mercados internacionales, este ajuste tardó meses en reflejarse en los precios al consumidor, debido a que la industria opera con inventarios y contratos adquiridos previamente. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que durante 2025, el café tostado vio un aumento superior al 27% anual, mientras que el café soluble incrementó cerca del 24%, posicionándose entre los productos más inflacionarios.
Hoy en día, los consumidores en la Ciudad de México enfrentan precios que varían entre 25 y 70 pesos por una taza de café americano, dependiendo del establecimiento y producto. En una cafetería, el café puede representar entre 15% y 25% del costo final, siendo el resto compuesto por alquiler, salarios y otros costos operativos. Un aumento significativo en el precio del café verde, como el registrado en 2025, inevitablemente presiona toda la cadena de suministro.
México, aunque productor de café, no es ajeno a las dinámicas del mercado global. Durante 2025, las exportaciones de café mexicano crecieron exponencialmente, con un aumento de hasta 91.8% anual en el café crudo en grano. Este crecimiento implica que cuando el mercado externo paga más por el café, se incrementa el incentivo para su exportación, potencialmente limitando la disponibilidad en el mercado interno y elevando los precios locales.
Un factor que aportó cierta estabilidad ante este encarecimiento fue el fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar. Según datos del Banco de México, el tipo de cambio se ajustó de aproximadamente 20.7 pesos por dólar en 2025 a cerca de 17.8 pesos en marzo de 2026, lo que ayudó a mitigar algunos de los efectos adversos de la inflación importada.
Las perspectivas internacionales sugieren que los precios del café podrían continuar su tendencia a la baja, con una estimación del Banco Mundial que anticipa un descenso cercano al 6% durante 2026. Sin embargo, este ajuste no se verá reflejado de inmediato para los consumidores mexicanos, dado que la cadena de suministro del café, desde el productor hasta la taza, opera en ciclos que pueden tardar meses en captar los cambios en los precios internacionales.
Actualización: Los datos mencionados corresponden a 2026-03-18 09:00:00.
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