El Museo Rietberg de Zurich, fundado en la década de 1950, se alza como un testigo de las complejas narrativas de la historia del arte y la colonización. Su colección, en gran parte ensamblada durante los años 20 y 30 por el banquero germano-suizo Eduard von der Heydt, incluye piezas que reflejan el legado cultural de la antigua Nación de Benin, en lo que hoy es Nigeria. Sin embargo, la adquisición de estas obras está marcada por el doloroso contexto de su saqueo en 1897, cuando las fuerzas británicas invadieron Benin City.
Recientemente, el Museo Rietberg se unió a otras instituciones en Europa, como el Museo Etnológico de Berlín y el Wereldmuseum Leiden en los Países Bajos, en un esfuerzo por restaurar la propiedad de varias de estas piezas a Nigeria. En un anuncio significativo, la ciudad de Zurich, propietaria del museo, hizo pública la transferencia de 11 objetos de su colección permanente a la República de Nigeria, representada por la Comisión Nacional de Museos y Monumentos.
Entre las piezas de especial relevancia se encuentra una cabeza conmemorativa de bronce, que data de alrededor de 1850, utilizada en el santuario ancestral de un jefe. Esta obra, que fue saqueada en 1897, llegó a formar parte de la colección de von der Heydt antes de 1927. Asimismo, se destaca un colmillo de marfil del siglo XVIII, que también estaba montado en un memorial y que relata la historia de un Oba, un jefe de siglos anteriores. Su travesía hacia Zurich incluyó diversas manos de coleccionistas británicos y una subasta en Sotheby’s Londres en 1962, antes de que finalmente se adquiriera en 1993.
La directora del museo, Annette Bhagwati, subraya la importancia de estas obras, calificándolas como “objetos rituales de gran relevancia”. Su retorno a Nigeria está programado para el verano próximo, aunque el resto de los objetos, a pesar de la transferencia de propiedad, permanecerán en Zurich.
Bhagwati también informó sobre el interés de las autoridades nigerianas en que la historia y el arte de Benin siga presente en Suiza, lo que sugiere un compromiso con la preservación cultural y educativa. Un tercer objeto, una máscara de bronce, también saqueada en 1897, pero que permanecerá en Zurich bajo la modalidad de préstamo permanente, evidencia el complejo diálogo entre restitución y cooperación cultural.
Este movimiento forma parte de la Iniciativa Benin Suiza (BIS), lanzada en 2021 por el Museo Rietberg para rastrear la conexión de los objetos beninenses en los museos suizos con el saqueo de 1897. La iniciativa identificó alrededor de 55 piezas vinculadas a estos eventos históricos.
La decisión del Museo Rietberg no solo representa un paso hacia la reconciliación cultural, sino que también plantea importantes cuestiones sobre la ética de la colección y la custodia del patrimonio cultural. En un mundo donde las narrativas de la historia se reexaminar, el regreso de estas obras resuena como un símbolo de justicia y reparación.
(Actualización a 2026-03-20 10:43:00)
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