Los glaciares de las majestuosamente imponentes cordilleras del Hindú Kush y del Himalaya están experimentando un derretimiento alarmante, que se ha acelerado al doble después del año 2000 a causa del cambio climático. Esta preocupante revelación proviene de dos estudios científicos recientes que subrayan la necesidad de una acción inmediata frente a una crisis que, aunque puede parecer distante, está afectando de manera aguda a las comunidades de la región.
Desde 1975, estos glaciares han perdido hasta 27 metros de grosor, un cambio drástico que se traduce en efectos devastadores. El director del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de la Montaña, con sede en Katmandú, Pema Gyamtsho, destaca que esta no es solo una problemática lejana, sino una crisis que se manifiesta en forma de inundaciones y deslizamientos de tierra cada verano, exacerbados por el desbordamiento de lagos glaciares. En países como Afganistán, Pakistán, India y Nepal, estos fenómenos son cada vez más letales, en gran parte debido al calentamiento global.
Entre 1990 y 2020, la superficie de los glaciares de esta región retrocedió un 12%, mientras que las reservas de hielo disminuyeron un 9%. Las cifras son alarmantes: la tasa promedio de pérdida de hielo ha aumentado de 35 centímetros por año entre 1974 y 1999, a 72 centímetros al año desde 2000. Este incremento en la pérdida de masa glacial se debe, en gran medida, a las temperaturas cada vez más altas, que dificultan la reconstitución natural del hielo.
El científico Mohd Farooq Azam señala que las glaciares enfrentan un tiempo limitado para recuperar su volumen, lo que subraya la importancia de reducir las emisiones de carbono para preservar su ciclo natural. La situación es crítica; el propio autor de los estudios enfatiza la imperante necesidad de fortalecer la vigilancia de los glaciares. Esto es esencial no solo para medir la pérdida de masa, sino también para anticipar riesgos antes de que el cambio climático cause un impacto devastador.
El Hindú Kush y el Himalaya, hogar de más de 63,700 glaciares, representan las mayores reservas de hielo en el planeta después de los polos. Estos glaciares alimentan al menos diez grandes cuencas fluviales que son vitales para la vida en toda Asia. La crisis glacial no es un fenómeno aislado; su impacto se extiende a comunidades enteras, afectando no solo el suministro de agua, sino también el ecosistema y la seguridad alimentaria.
A medida que la situación se vuelve más apremiante y los fenómenos climáticos se intensifican, la comunidad internacional tiene la tarea de actuar de manera decisiva. Las inversiones en adaptaciones y tecnologías para monitorizar estos glaciares podrían ser la clave para mitigar uno de los efectos más críticos del cambio climático que, en un futuro no muy lejano, podría tener consecuencias trascendentales para millones de personas que dependen de estas magníficas formaciones de hielo.
ACTUALIZACIÓN: Los datos mencionados corresponden a un informe de marzo de 2023, reflejando la situación más reciente sobre el deshielo y los riesgos asociados en esta importante región.
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