Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han presentado un descubrimiento trascendental en la Zona Arqueológica de Tula, Hidalgo. Durante excavaciones vinculadas a la construcción del Tren de Pasajeros Ciudad de México – Querétaro, se han hallado un altar y ofrendas prehispánicas que datan entre los años 900 y 1150 d.C.
Este hallazgo se realizó en el contexto de trabajos de salvamento arqueológico, lo que subraya la importancia de preservar el patrimonio cultural de México en medio de proyectos de infraestructura contemporáneos. El altar, conocido como momoztli, mide aproximadamente un metro de lado y se ha construido con un sistema que presenta un “arranque de piedra careada”. Su estructura incluye una base de cantera, presumiblemente de andesita, compuesta por bloques que no superan los 10 centímetros en su cara externa. En su nivel superior, el altar está adornado con cantos rodados y roca de basalto, ofreciendo un vistazo a la sofisticada arquitectura de las civilizaciones que habitaron la región.
Además del altar, los arqueólogos encontraron ofrendas compuestas por restos óseos humanos, que incluyen cuatro cráneos y huesos largos, localizados en tres de los lados del nivel inferior del altar. Este descubrimiento no solo añade un nuevo capítulo a la historia de Tula, sino que también invita a reflexionar sobre las prácticas rituales de sus antiguos habitantes.
Emmanuel Hernandez Zapata, arqueólogo a cargo del campo, ha indicado que se han tomado registros en dibujo y fotos con drones, las cuales están siendo digitalizadas para facilitar una evaluación más detallada de los hallazgos. Aunque algunos de los artículos encontrados serán resguardados para un análisis más profundo, el altar mismo será sometido a procesos de conservación que aseguren su preservación a largo plazo.
Por si fuera poco, en semanas recientes, han emergido otros hallazgos en la zona, incluyendo artículos cerámicos, líticos y malacológicos. Estos elementos serán estudiados para identificar sus especies y entender mejor el contexto histórico y cultural de Tula.
Este descubrimiento no solo resalta la riqueza cultural de México, sino también la necesidad de un enfoque equilibrado entre el desarrollo urbano y la conservación de su patrimonio histórico. En un mundo donde la modernidad avanza a grandes pasos, es crucial recordar y valorar nuestras raíces.
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