En Nuevo León, el inicio del ciclo escolar trae consigo un operativo de vigilancia vial exhaustivo, que afecta directamente a miles de conductores en Monterrey. Las autoridades de tránsito han implementado un control riguroso en las zonas escolares, donde se imponen grandes multas a quienes sobrepasen el límite de velocidad de 30 km/h durante períodos específicos del día. Este esfuerzo busca asegurar la seguridad de estudiantes, padres y docentes en momentos de alta concentración de personas frente a las escuelas.
La vigilancia se realiza en tres franjas horarias clave: de 7:00 a 9:30 horas durante la entrada matutina; de 11:30 a 14:30 horas, que abarca la salida intermedia y la entrada vespertina; y de 16:30 a 18:30 horas, que corresponde a la salida vespertina. Este horario no es casual, ya que coincide con los momentos de mayor afluencia en los alrededores de los planteles educativos.
El reglamento de tránsito establece sanciones claras para quienes ignoren este límite. Al exceder los 30 km/h durante el horario escolar, los infractores enfrentan multas que oscilan entre 20 y 30 cuotas de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Con el valor actual de la UMA, esto podría traducirse en sanciones que van de 2,346 a 3,519 pesos, lo que representa un golpe significativo al bolsillo de cualquier conductor descuidado.
Es importante tener en cuenta que las consecuencias de no respetar estos límites van más allá de lo económico; la seguridad de los más vulnerables, especialmente los niños, está en juego. Por ello, las autoridades hacen un llamado a todos los conductores y padres de familia a seguir una serie de recomendaciones para prevenir accidentes y evitar multas:
1. Salir con tiempo suficiente de casa para evitar prisas cerca de las escuelas.
2. No utilizar el celular al conducir bajo ninguna circunstancia.
3. Usar el cinturón de seguridad en todo momento.
4. Respetar los señalamientos viales e indicaciones de tránsito.
5. No estacionarse en doble fila frente a los planteles educativos.
6. Considerar la opción de practicar el carpool con vecinos o familiares.
7. Instalar asientos de retención para menores en el vehículo.
Estas medidas no solo ayudan a evitar sanciones económicas, sino que también protegen a quienes más lo necesitan en los momentos críticos frente a las escuelas.
Con cada nuevo ciclo escolar, la atención de las autoridades y la comunidad se centran en la seguridad vial. Tomar precauciones es fundamental para garantizar un entorno seguro para los estudiantes y sus familias. Mantenerse informado y respetar las normativas es un paso crucial para contribuir a la seguridad de todos en las zonas escolares.
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