En un reciente fallo que ha generado inquietud sobre la libertad de expresión en Estados Unidos, un tribunal de apelaciones ha declarado que los funcionarios escolares y los políticos tienen amplia discreción para eliminar libros de las bibliotecas escolares, siempre que estas decisiones estén “razonablemente” relacionadas con “preocupaciones pedagógicas legítimas”. Este pronunciamiento del Tribunal de Apelaciones del Octavo Circuito ocurre en el contexto de la controvertida ley S.F. 496 de Iowa, firmada en mayo de 2023, que prohíbe todos los libros y materiales con representaciones de sexo en las bibliotecas escolares. Además, la ley incluye restricciones sobre la discusión de temas de identidad de género y orientación sexual para alumnos de grado K-6.
Desde su aprobación, la implementación de esta ley ha llevado a las escuelas de Iowa a retirar cientos de títulos. Se estima que más de 3,400 libros han sido eliminados, muchos de los cuales abordan temas relacionados con personajes y figuras históricas LGBTQ+. Esta acción ha suscitado dos desafíos legales, uno de los cuales fue impulsado por Lambda Legal y la ACLU de Iowa, que argumentaron que la ley infringe el derecho de los estudiantes a leer y aprender libremente.
Pese a un primer fallo que bloqueó las provisiones de prohibición de libros, el Tribunal de Apelaciones del Octavo Circuito revirtió esta decisión en 2024, afirmando que la Constitución no garantiza a los estudiantes el derecho a acceder a libros a expensas de los contribuyentes. Mientras tanto, algunas decisiones han despertado un mayor escrutinio, como la controversia en torno a la Ley de “Derechos de los Libros” de Texas, que también ha limitado el acceso a materiales en bibliotecas públicas.
Recientemente, el juez federal Stephen Locher había fallado nuevamente a favor de la libertad de leer, al considerar que la ley resultaba en la remoción forzada de libros que no son obscenos y que tienen un gran valor pedagógico. Sin embargo, el nuevo fallo del Octavo Circuito permite que la ley entre en vigor, lo que se traduce en la inminente eliminación de una cantidad considerable de libros en los estantes escolares de Iowa.
Este episodio se inscribe en una tendencia más amplia de ataques organizados a las bibliotecas escolares y públicas en todo el país. En medio de un panorama legal cambiante, varios casos clave sobre la prohibición de libros están en curso, incluidos recursos en el Undécimo Circuito que argumentan contra la falta de derechos de los estudiantes a recibir información en bibliotecas. La situación sigue evolucionando, con organizaciones y autores que se preparan para continuar su lucha en defensa del acceso a la literatura.
Este contexto ha generado debate y preocupación sobre el futuro de la educación y la libertad de lectura en las escuelas de Iowa y más allá, mientras se preparan nuevas apelaciones y litigios en otros estados, lo que podría tener un impacto significativo en la protección de los derechos bibliotecarios y el acceso a materiales educativos diversos.
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