Rafa Jódar ha emergido como la revelación del tenis en la temporada, atrayendo la atención de organizadores de torneos de renombre que le han otorgado wild cards para participar en eventos como Delray Beach, Acapulco, Indian Wells, Godó y el Mutua Madrid Open. A sus 19 años, Jódar está en una trayectoria ascendente que sugiere que pronto no necesitará estas invitaciones, dado que su ranking está en vías de mejorar de forma notable. Ayer, el joven tenista se clasificó por segunda vez en su carrera para los octavos de final de un ATP 500, sorprendiendo a muchos en el Barcelona Open Banc Sabadell.
En su último partido, Jódar logró una impresionante victoria sobre el mallorquín Jaume Munar, dominando el encuentro con un claro 6-1 y 6-2. Antes de este triunfo en Barcelona, también había superado la ronda inicial en Acapulco. Con 24 partidos ganados en lo que va de año, Jódar se posiciona como el jugador con más triunfos en la temporada, junto a Jannik Sinner, quien recientemente recuperó su estatus como número uno mundial tras el título en Montecarlo.
A principios de enero, Jódar ocupaba el puesto 168 en el ranking, pero ha hecho un avance impresionante, consolidándose virtualmente en el top 50 con 930 puntos hasta la fecha. Su siguiente desafío será enfrentar al ganador del encuentro entre Karen Khachanov y Camilo Ugo Carabelli, lo que podría determinar su camino hacia una posición aún más alta en el circuito.
El joven tenista, que se entrena en el Club de Tenis Chamartín, viaja con el apoyo constante de su padre, también llamado Rafa Jódar, quien gestiona su carrera y está en proceso de formar un equipo profesional a su alrededor. Por su parte, Jaume Munar enfrenta un momento difícil, ya que no competía en un torneo oficial desde su derrota ante Alexander Bublik en Roterdam el 13 de febrero. Munar, al haber sufrido un edema en el húmero, tuvo que lidiar con una larga pausa que impactó su rendimiento, haciendo evidente la falta de ritmo y sensaciones en el saque.
Su participación en el Godó se decidió a última hora, luego de que superara un último test en pista, y saltó al escenario central Rafa Nadal con un soporte en su brazo derecho. En el partido clave contra Jódar, Munar no pudo evitar la contundencia del joven tenista, quien rompió su saque en repetidas ocasiones, encadenando siete juegos en un derroche de habilidad que dejó claro que la nueva generación de tenistas españoles está lista para hacer su huella en el circuito.
Con el avance de Jódar, el futuro del tenis español se pinta de colores brillantes, mientras la ‘Armada’ continúa presentando figuras competitivas que no cederán fácilmente ante sus adversarios.
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