DETROIT — La historia del arte está marcada por ciclos de creación, fascinación, olvido y redescubrimiento. En Detroit, la labor del escultor, diseñador y artista sonoro del medio siglo, Harry Bertoia, vive un renacer. Este retorno es tanto figurativo como literal, ya que una de sus obras maestras, que se creía perdida, ha emergido en la ciudad. Para conmemorar el 90° aniversario de su llegada a Cranbrook Academy of Art, su alma mater, se está preparando una exposición retrospectiva.
En 1970, la emblemática tienda por departamentos Hudson’s, reconocida en Detroit, comisionó a Bertoia la creación de una instalación en el centro comercial Genesee Valley, en Flint, Michigan. Este impresionante colgante de 26 pies, compuesto de varillas de acero dispuestas artísticamente y revestidas con aleaciones de bronce y metal, era una obra difícil de pasar por alto. Sin embargo, tras el cierre del centro comercial para renovaciones en 1980, la escultura fue trasladada primero a Northland Mall, en Southfield, Michigan, y posteriormente desapareció del ámbito público. Durante décadas se pensó que fue destruida con la demolición de ese edificio, hasta que en 2017, durante una inspección, fue redescubierta entre escombros en el sótano del antiguo centro comercial. La Ciudad de Southfield compró la obra y comenzó un largo proceso de restauración, recobrando su esplendor tras años de abandono.
General Motors (GM) mantiene una profunda relación con el trabajo de Bertoia y sus contemporáneos. En 1948, el arquitecto Eero Saarinen, un compañero de Cranbrook, diseñó el Global Technical Center de GM como su primer encargo individual. Bertoia contribuyó a este legado con “Untitled Wall Screen”, una enorme pantalla de 36 pies de largo, la cual ha estado exhibida en el edificio desde 1955. Recientemente, GM ha considerado la instalación de otra obra de Bertoia en su nueva sede, lo que ha implicado la compleja tarea de crear una abertura de cinco pisos en el edificio.
La construcción de esta nueva sede busca recrear la huella de la antigua tienda Hudson’s, demolida en 1998 en un momento de crisis urbana para Detroit. Celia Bertoia, hija del artista y directora de la Fundación Harry Bertoia, expresó su felicidad por ver la obra reinstalada, aunque indicó que aún no ha podido visitarla personalmente, dado que se ubica en una zona de acceso restringido para empleados.
Sin embargo, los admiradores de Bertoia no necesitarán limitarse a un solo lugar para apreciar su legado. En junio de 2027, el Cranbrook Art Museum abrirá una de las exposiciones más grandes dedicadas al artista, titulada “Harry Bertoia: A Homecoming”. Esta muestra contará con más de 100 obras, destacando el compromiso del museo por redescubrir a Bertoia, quien fue un polifacético en su ámbito, creando impresiones, joyas y muebles.
Andrew Blauvelt, director del museo, señaló que esta exposición busca explorar el trabajo innovador de Bertoia en el contexto contemporáneo, donde las fronteras entre distintos medios artísticos se difuminan. Además, destacó la importancia del reciente redescubrimiento de la escultura en el edificio de Hudson’s, simbolizando un emocionante renacer.
A medida que Detroit, famosa por su espíritu resiliente, resurge de sus cenizas, el legado de Bertoia sirve como un poderoso recordatorio de esta renovación. Su tendencia a no titular sus obras invita a cada espectador a interpretar el arte a través de su propia experiencia vivida. Como expresó Celia Bertoia, el significado de una obra puede variar entre quienes la contemplan, y esto es parte del legado espiritual que su padre dejó como artista.
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