El pasado 19 de abril de 2026, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, inauguró la ciclovía “La Gran Tenochtitlan”, una innovadora infraestructura que se extiende por 34 kilómetros en la Calzada de Tlalpan. Este proyecto no solo marca un hito en la movilidad citadina, sino que reafirma el compromiso de la administración local por transformar la urbe en un espacio más inclusivo y accesible para todos.
Durante la ceremonia de inauguración, celebrada en el Zócalo capitalino, Brugada Molina compartió la visión de una ciudad que prioriza al peatón y al ciclista, un enfoque impulsado por la convicción de que “el uso de la bicicleta es un acto profundamente revolucionario”. Ante más de 10,000 entusiastas ciclistas, la Jefa de Gobierno afirmó que esta arteria vial se convierte en la más diversa en términos de movilidad: “la calzada es de todas y de todos”, subrayó, aludiendo a la necesidad de recuperar el derecho a la ciudad para todos sus habitantes.
La ciclovía incluye 20,853 metros de nueva banqueta y guarnición, así como 43,000 metros de balizamiento. Se han instalado 338 dispositivos de seguridad, conocidos como confibicis, y 5,299 canalizadores viales, asegurando un entorno más seguro para los ciclistas. Estas obras hacen visible un esfuerzo mayor por dignificar el espacio público y redefinir cómo los ciudadanos interactúan con su entorno.
Brugada Molina destacó que la inauguración de “La Gran Tenochtitlan” no es solo una mejora en la infraestructura, sino un paso firme hacia democratizar la movilidad en la ciudad. Además, mencionó que esta ciclovía es el primer paso de un ambicioso plan para construir 300 kilómetros más de ciclovías en la metrópoli, lo que representa un avance sustancial en la promoción de la movilidad sustentable.
Durante el evento, los asistentes manifestaron su apoyo formando una imagen monumental de una bicicleta en el Zócalo, simbolizando la lucha por una ciudad donde la movilidad sea un derecho garantizado. La inauguración se acompañó de una “bicirodada” a lo largo de la nueva ciclovía, donde los ciclistas recorrieron los 16 kilómetros de la extensión inaugurada.
El Secretario de Obras y Servicios, Raúl Basulto Luviano, detalló que se han implementado más de 30 kilómetros de infraestructura ciclista, asegurando la seguridad con guarniciones y balizamiento adecuados. Además, mencionó la instalación de más de 5,000 luminarias que permitirán un uso seguro de la ciclovía durante la noche.
Javier Hidalgo Ponce, quien se desempeña como titular de PILARES y será el próximo secretario del Deporte, consideró que esta inauguración representa un avance histórico hacia una movilidad sustentable. Resaltó el papel del activismo ciclista que ha permitido el reconocimiento de la bicicleta como medio de transporte legítimo a lo largo de los años.
Con la apertura de “La Gran Tenochtitlan”, la Ciudad de México avanza en la construcción de un entorno más democrático y justo. La administración local reafirma su compromiso con la movilidad sostenible y la equidad en el uso de espacios públicos. La ciclovía no solo representa una nueva forma de desplazarse, sino también un acto de resistencia contra un modelo urbano que, durante décadas, ha favorecido al automóvil sobre otros medios de transporte.
La transformación de esta emblemática calzada es solo el comienzo de una nueva era, en la que cada recorrido en bicicleta es una afirmación del derecho a una ciudad más justa y accesible.
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