Un trágico ataque armado en la Zona Arqueológica de Teotihuacán ha dejado un saldo devastador: 13 personas heridas, siete de ellas con disparos de arma de fuego, y una mujer canadiense fallecida. Las autoridades federales y del Estado de México confirmaron el incidente, asegurando que el agresor fue un individuo solitario que se quitó la vida tras ser rodeado por las fuerzas de seguridad.
El fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, indicó que la alerta inicial se recibió a las 11:20 horas debido a las detonaciones escuchadas en el área. En el lugar, elementos de seguridad confirmaron que la agresión iba dirigida a visitantes, incluyendo mujeres, hombres y menores de edad. Entre los heridos, se encontraron personas de variadas nacionalidades, como ciudadanos de Estados Unidos, Colombia, Rusia, Brasil y Países Bajos. Seis de los lesionados ya han sido dados de alta.
Las investigaciones revelan que el autor del ataque, identificado como Julio César Jasso Ramírez, probablemente había planeado el acto con antelación. Según el secretario de Seguridad del Estado de México, Cristóbal Castañeda Carrillo, el perpetrador había visitado previamente la zona arqueológica y se había hospedado en hoteles cercanos. Durante las inspecciones, se recuperaron un arma de fuego calibre .38, cartuchos y un arma punzocortante, junto con manuscritos que sugieren un posible perfil “copycat”, replicando hechos violentos en otros contextos.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, expuso que lo ocurrido es “inédito y lamentable” en un sitio de gran relevancia histórica. Resaltó el papel crítico de la Guardia Nacional, cuya rápida intervención fue fundamental para evitar un mayor número de víctimas. El agresor, ubicado y neutralizado en cuestión de minutos, se hirió en una pierna durante el enfrentamiento, lo que le permitió huir brevemente antes de suicidarse.
En respuesta a esta tragedia, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, ha anunciado que se activaron de inmediato protocolos de atención para las víctimas, incluyendo apoyo médico, psicológico y jurídico, así como contacto con consulados. Además, se informó que, bajo instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, se reforzará la seguridad en las zonas arqueológicas y destinos turísticos del país. Este plan incluirá una mayor presencia de la Guardia Nacional, revisiones preventivas y patrullaje tanto físico como cibernético, apuntando a garantizar la seguridad en lugares que atraen a visitantes nacionales e internacionales.
La tragedia en Teotihuacán subraya un momento crítico en la seguridad pública y la protección de sitios históricos, valorados no solo por su atractivo turístico, sino también como una parte vital del patrimonio cultural.
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