Campesinos en Panamá han levantado su voz en protesta contra la construcción de un embalse en el río Indio, que tiene como objetivo garantizar el funcionamiento del canal de Panamá durante eventuales sequías. Esta manifestación se llevó a cabo el pasado sábado, con la participación de agricultores que defienden su derecho a la tierra.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) considera el proyecto del embalse, ubicado a aproximadamente 70 km al noreste de la capital, un “proyecto estratégico” para asegurar la operación del paso interoceánico en los próximos 50 años. Sin embargo, los campesinos del área argumentan que la construcción del embalse forzará su desplazamiento de tierras que les son esenciales para su subsistencia. Claudino Domínguez, un agricultor de 65 años y participante de la protesta en la comunidad rural de Limón, expresó su preocupación sobre la posibilidad de perder su tierra cultivable: “Esa opción es dura… porque adónde vamos a conseguir nosotros la tierra que tenemos (para cultivar)”.
Los manifestantes se oponen a la idea de ser trasladados a terrenos áridos donde no pueden cultivar ni siquiera productos básicos como la yuca. En una colorida manifestación, los campesinos, montados en caballos, marcharon desde Limón hasta las riberas del caudaloso río Indio, evidenciando su descontento.
El embalse, que se empezaría a construir en 2027 y finalizaría en 2032, con una inversión estimada de 1,600 millones de dólares, abarcará unas 4,600 hectáreas. Desde este punto, el agua será canalizada a través de un túnel de nueve kilómetros hacia el lago Gatún, que es parte esencial de la cuenca del canal. La ACP prevé que la obra obligará a reubicar a aproximadamente 2,500 personas, buscando prevenir los efectos de sequías severas, como la experimentada en 2023, que condujo a una drástica reducción del tránsito de buques por el canal.
A lo largo de sus 44 años de vida a la ribera del río Indio, Domínguez ha denunciado que las autoridades no han buscado un diálogo adecuado con la población afectada, lo que ha derivado en la protesta. “Estoy luchando por nuestras tierras y por nuestros ríos y nuestros campesinos,” afirmó Elías Serrano, un habitante de 75 años de la zona. Para Serrano, la creación de un lago en el río Indio no es necesaria; sugiere que existen alternativas viables, como el lago Bayano, situado al este de la ciudad de Panamá.
Esta situación refleja un conflicto entre el desarrollo de infraestructuras estratégicas para asegurar la operación del canal y las necesidades de las comunidades locales. A medida que se avanza en las discusiones sobre la construcción del embalse, la voz de los campesinos se vuelve crucial en la búsqueda de soluciones que respeten tanto el desarrollo económico como los derechos de quienes han cultivado esta tierra por generaciones.
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