La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) anunció recientemente que un notable 75.7% de las gasolinerías inspeccionadas entre el 13 y el 24 de abril realizaron ajustes en sus precios. Esta acción formó parte de un esfuerzo conjunto entre el gobierno federal y empresarios del sector, destinado a controlar el costo de los combustibles en el país.
Durante este lapso, se verificaron 107 estaciones de servicio en varias entidades, con la excepción de Baja California, Baja California Sur y Quintana Roo. Como resultado de estas revisiones, 81 estaciones optaron por modificar sus precios, alineándose con el máximo establecido entre las autoridades gubernamentales y el sector gasolinero. En 18 de estos casos, Profeco colocó señalizaciones advirtiendo a los consumidores: “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”, indicando que esos establecimientos habían superado su margen de ganancia permitido.
El 23 de abril, el Gobierno de México y los empresarios gasolineros formalizaron un acuerdo para mantener el precio máximo del diésel en 28 pesos por litro. Esta medida, que busca aliviar la carga económica de las familias mexicanas, llamó a un refuerzo de las acciones encaminadas a buscar nuevas reducciones en el costo del combustible.
El convenio fue establecido en una reunión que incluyó a la presidenta Claudia Sheinbaum y a representaciones de las secretarías de Energía y de Hacienda, así como de Profeco y Petróleos Mexicanos (Pemex). Durante esta reunión, se acordó implementar acciones adicionales para seguir con las reducciones de precios y se reafirmó el compromiso de aumentar el número de estaciones de servicio incorporadas al esquema de control de precios.
El Gobierno también ha indicado que se mantendrán estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y se trabaja en reducir las comisiones por pagos con tarjetas bancarias y otros métodos electrónicos. Adicionalmente, se prevé una continuidad en las medidas para agilizar trámites y mejorar las cadenas logísticas de suministro de combustibles, cruciales en un contexto donde la presión internacional sobre los precios del petróleo y sus derivados ha provocado desafíos significativos para el sector.
El 1 de abril, autoridades de la Secretaría de Energía comunicaron un nuevo acuerdo con gasolineros para seguir conteniendo el precio de la gasolina regular y aplicar una reducción temporal al diésel. Este contexto evidencia un esfuerzo concertado entre el gobierno y el sector empresarial para hacer frente a la volatilidad de los precios y proteger a los consumidores.
En resumen, las acciones de vigilancia y ajuste de precios en las gasolinerías no solo buscan regular el mercado, sino que también reflejan una estrategia más amplia para mitigar el impacto de la inflación en los costos de vida de los mexicanos. Este esfuerzo será clave para la estabilidad económica en los próximos meses.
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