El rezago de vivienda en México es un fenómeno que impacta directamente la calidad de vida de millones de personas. A pesar de que tener un hogar adecuado se considera un derecho humano, para muchos, sigue siendo un anhelo difícil de alcanzar, con repercusiones en áreas fundamentales como la salud, la educación y la estabilidad económica.
En un reciente informe sobre rezago habitacional, la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) reportó que, hasta 2024, el 21.9% de las viviendas en el país enfrentaban serias deficiencias, manifestadas en hacinamiento, uso de materiales inapropiados para su construcción o la falta de servicios básicos como un baño. Esta situación no solo es alarmante, sino que refleja la realidad de muchas familias que viven en condiciones precarias.
Una característica del sistema habitacional mexicano es la autoproducción de vivienda. Según la organización Hábitat para la Humanidad México (HPHM), este método puede tomar entre 15 y 20 años para que una familia logre consolidar su hogar, un proceso que retrasa el acceso a condiciones de vida dignas. Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva nacional de HPHM, subrayó la fuerte conexión entre la vivienda y el bienestar de las personas. Estableció que contar con una vivienda segura y asequible, conforme a los estándares de la ONU, no solo mejora la calidad de vida, sino que también impacta positivamente en la salud y la educación, particularmente en la infancia. Un estudio de la Universidad de Berkeley respalda esta afirmación; cambiar un piso de tierra por uno de concreto puede reducir hasta en un 49% la incidencia de diarreas en niños y disminuir el ausentismo escolar en un 15%.
Sin embargo, el esquema de autoproducción no solo implica plazos prolongados, sino que puede resultar en costos significativamente mayores. HPHM ha identificado que los gastos asociados a procesos ineficientes pueden incrementar el costo total de la vivienda hasta en un 50%. En este contexto, se ha vuelto esencial que el gobierno federal sitúe la vivienda en el centro de su estrategia económica. Rodríguez destacó la importancia de garantizar la transparencia en programas como el Programa de Vivienda para el Bienestar y de mejorar las condiciones de las viviendas precarias.
La directora de HPHM enfatizó que, aunque la mayoría de las personas en situación de rezago habitacional poseen un hogar, muchas de ellas viven en condiciones inadecuadas, un aspecto que requiere atención urgente.
En su 50 aniversario, Hábitat para la Humanidad realizará una intervención urbana llamada “Abramos la puerta”, que tiene como objetivo dar visibilidad al rezago habitacional. Este evento, programado para el 2 y 3 de mayo, contará con la participación de varios artistas plásticos que exhibirán sus obras en puertas intervenidas, promoviendo una reflexión sobre la importancia de contar con un hogar seguro.
César Ruiz Canseco, un artista oaxaqueño, expresó que un lugar donde vivir es un derecho fundamental, aunque a menudo se percibe como un privilegio. Desde su fundación en 1989, Hábitat para la Humanidad ha impactado alrededor de 1.5 millones de personas a través de soluciones habitacionales, acceso al agua, saneamiento y financiamiento.
Además de la Ciudad de México, se planea que la exposición se presente en ciudades como Nueva York, Washington D.C., Orlando, Atlanta, Houston, Los Ángeles, Oakland, Chicago y Londres, con el fin de elevar la conversación global sobre el rezago habitacional.
Con estas iniciativas, se busca no solo abordar un problema de vivienda, sino también fomentar un diálogo que conduzca a soluciones efectivas y duraderas, en un contexto donde la necesidad de un hogar seguro y adecuado es más urgente que nunca.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


