La exposición “Nuevas voces, nuevos procesos” se presenta en el Parque La Mexicana hasta finales de mayo, ofreciendo un espacio artístico donde el espectador es invitado a explorar las complejidades de la percepción a través de obras de varios artistas destacados. Esta muestra incluye a un elenco variado de voces tanto nacionales como internacionales, con presencia de creadores como Vanessa Aguilera, Claudia Lugo, Beatriz Simón, y varios más de países como México, Italia, España, Argentina, Estados Unidos y Venezuela.
En esta muestra, que está disponible de lunes a domingo entre las 11:00 y las 18:00 horas, las obras articulan un núcleo de subjetividades femeninas que retan los estereotipos tradicionales y se sumergen en territorios de complejidad y fragmentación. Aquí, el cuerpo, la memoria y la experiencia se convierten en soportes de registro emocional, enfatizando tensiones entre presencia y ausencia, así como contención y desbordamiento.
Uno de los enfoques más llamativos de la exposición es cómo la materia y la luz son utilizadas como agentes activos en la transformación de la percepción. Los artistas exploran conceptos de lo tangible y lo virtual, utilizando materiales como el hilo, agua, pigmento y concreto para dar nueva vida a la experiencia artística. Se observa también que la interacción entre experiencia visual, sensorial y emocional está entrelazada en cada propuesta.
La obra de Paola Barbiera destaca su interés en espacios íntimos vacíos, utilizando una paleta monocromática para capturar la esencia del tiempo suspendido. Con su afirmación de que la ausencia se convierte en materia, Barbiera invita al espectador a dialogar con el vacío y a reconocer tensiones latentes en su entorno. Jacinto Quesnel, por su parte, se adentra en la pintura como un campo de acción corporal, registrando acciones a través de capas de acrílico que funcionan como huellas irrepetibles del tiempo.
El artista Iñaki González Appelaniz transforma la percepción mediante la repetición de líneas y la interacción con el color, creando superficies que parecen desafiar la lógica del plano. Su obra no solo observa, sino que invita a un recorrido que descompone y reconstruye visualmente la experiencia. Desde su perspectiva, Allegra Hangen introduce el sonido como eje, creando esculturas sonoras que reflejan la crisis hídrica actual, aludiendo a sistemas urbanas invisibles pero vitales.
Uno de los logros más significativos de esta exposición es su capacidad para desplazar la experiencia estética hacia un nivel sensorial y reflexivo. Aquí, el espectador toma un rol activo, convirtiéndose en un cuerpo que percibe y se mueve a través de cada obra. Este enfoque plantea una resistencia contra la cultura visual contemporánea, donde se favorecen las experiencias fugaces, invitando a una pausa que permite una comprensión profunda de la complejidad del arte.
En última instancia, “Nuevas voces, nuevos procesos” no actúa solo como una colección de obras individuales, sino que se configura como un sistema interconectado, donde las preocupaciones por el tiempo, la materia, el cuerpo y la percepción se entrelazan. En este espacio, las certezas se desvanecen, surgiendo nuevas preguntas sobre cómo habitamos el tiempo y la memoria a través de la experiencia estética. La exposición, que cuenta con la colaboración de Casa Hotbook, Cuarto de Máquinas, Artists’ Container, y Cerveza Charro, invita a los visitantes a una reconexión sensible con el arte en un mundo saturado de imágenes.
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