En el primer trimestre de 2026, los ingresos públicos de México experimentaron una caída anual del 0.7%, alcanzando 2 billones 224,264 millones de pesos. Este descenso, el primero en un periodo similar desde 2023, se atribuye principalmente a la apreciación del peso frente al dólar, en un contexto de mayor gasto público y una economía que se contrae, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
La situación es preocupante, ya que los ingresos se ubicaron 79,509 millones de pesos por debajo de lo proyectado. En contraste, el gobierno gastó 64,823 millones de pesos en Adefas, lo que resalta la complejidad del panorama fiscal.
Particularmente notoria fue la caída en los ingresos petroleros, que sumaron 216,186 millones de pesos, 87,816 millones por debajo de lo programado y un 9.4% menos que el año pasado. A pesar de la reciente alza en los precios del crudo, la apreciación del peso ha impactado negativamente estos ingresos. Carlos Lerma Cotera, subsecretario de Ingresos, aclaró que la plataforma de producción está apenas un 2% por debajo de las estimaciones iniciales.
Por otro lado, la recaudación de impuestos también mostró signos de debilidad, registrando 1 billón 575,413 millones de pesos, una caída del 0.6% anual. Este descenso se debe a una disminución en los ingresos del Impuesto sobre la Renta (ISR) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA). La recaudación del IVA fue de 401,576 millones de pesos, con una caída del 3.7% y evidencias de una menor valuación de las importaciones en pesos, afectando así la base gravable de los impuestos.
El ISR, crucial para las finanzas gubernamentales, vio una recaudación de 899,964 millones de pesos y registró una caída anual del 4.1%, principalmente por los menores pagos relacionados con la declaración anual de personas morales. Sin embargo, se observó un ligero aumento en los ingresos por intereses y sueldos.
En cuanto al gasto público, este aumentó un 2.6% anual, alcanzando 2 billones 431,602 millones de pesos, aunque con un subejercicio destacado de 251,658 millones de pesos. El gasto programable, dedicado a los servicios a la población, creció un 2.7%, sumando 1.7 billones de pesos. A la par, el gasto no programable aumentó un 7%, mientras que el costo financiero de la deuda pública tuvo una ligera reducción del 3.1%.
Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se situaron en 156,200 millones de pesos en el periodo, un decremento del 6.9% en comparación al año anterior. Este contexto financiero llevó el Saldo Histórico de los RFSP a 18.8 billones de pesos, equivalentes al 50.4% del PIB, cifra considerada “moderada” al compararse con otras economías latinoamericanas.
Así, la combinación de ingresos menguantes y un gasto en crecimiento plantea desafíos significativos para la política fiscal del país, subrayando la necesidad de una estrategia efectiva que impulse tanto la recaudación como el desarrollo económico a largo plazo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

