Los precios del oro experimentaron una notable caída este lunes, 4 de mayo de 2026, en un contexto de bajo volumen de operaciones. Esta disminución en el valor se vio impulsada por el aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, lo que, a su vez, intensificó los temores inflacionistas. Los inversores también empezaron a reducir las expectativas de posibles recortes en las tasas de interés, mientras la fortaleza del dólar estadounidense seguía pesando sobre el metales preciosos.
A las 10:20 GMT, el oro al contado se negociaba a 4,538.19 dólares por onza, lo que representa una caída del 1.6%. Por su parte, los futuros del oro en Estados Unidos, con vencimiento en junio, experimentaron un declive aún mayor del 2.1%, cotizando a 4,548.3 dólares.
La jornada de operaciones fue particularmente tranquila, con mercados en China, Japón y el Reino Unido cerrados por celebraciones festivas. Sin embargo, las tensiones en el estrecho de Ormuz, donde un buque de guerra estadounidense fue obligado a abandonar su trayectoria tras ignorar una advertencia de Irán, contribuyeron al sentimiento negativo en el mercado. Este incidente también disparó el precio del crudo, que superó los 113 dólares por barril.
Según Giovanni Staunovo, analista de UBS, el fortalecimiento del dólar junto con un incremento modesto en las tasas de interés, influenciado por el aumento de los precios del petróleo, son elementos que continúan lastrando el precio del oro. El índice dólar registra un leve incremento, encareciendo el oro cotizado en la divisa estadounidense para los tenedores de otras monedas.
La escalada del conflicto iraní ha llevado al crudo Brent a duplicar su precio respecto a inicios de año, generando una presión inflacionaria notable ya que los fabricantes tienden a trasladar los costos más altos a los consumidores. Esto, a su vez, obliga a los bancos centrales a mantener tasas más elevadas durante períodos prolongados para controlar la inflación.
En el ámbito de otros metales preciosos, la situación no es diferente. La plata cayó un 3.5%, cotizando a 72.74 dólares por onza; el platino descendió un 2.9%, con un precio de 1,931.92 dólares; y el paladio vio una disminución del 4.1%, alcanzando los 1,462 dólares.
A medida que las tensiones geopolíticas y económicas continúan influyendo en los mercados, los inversores permanecen atentos a la evolución de estos factores en un entorno financiero cada vez más incierto.
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