“No te pongas triste, que te cuida el cielo.” Esta conmovedora frase de Natalia Lafourcade resuena en el corazón de quienes transitamos por la Ciudad de México. Ahora, al reflexionar sobre el progreso y los desafíos de la metrópoli en sus últimos 26 años, es fundamental destacar las acciones implementadas por las autoridades para enriquecer la convivencia y fortalecer el tejido social de sus habitantes.
Entre las intervenciones más notables se encuentra el Metrobús, un sistema de autobuses de tránsito rápido que, desde su inauguración en 2005, ha transformado la movilidad en la capital. Este innovador sistema cuenta con 280 estaciones y abarca aproximadamente 164 kilómetros, facilitando el acceso a trece alcaldías. A pesar de su impacto positivo, los constantes bloqueos y marchas han interrumpido su operación, dejando a los usuarios enfrentando retrasos.
Otro proyecto significativo es el segundo piso del periférico, una vía elevada de alta velocidad que conecta el norte y el sur de la ciudad. Con más de 50 kilómetros de largo, inaugurado en etapas desde 2005 hasta 2012, opera principalmente con peaje, mejorando considerablemente el flujo vehicular, aunque la congestionada realidad del tráfico sigue siendo un reto persistente.
Sumándose a estas iniciativas, la Supervía Poniente, inaugurada en 2013, representa una arteria vital que conecta Santa Fe con el Anillo Periférico. Construida a través de puentes y túneles, tiene una longitud de ocho kilómetros, brindando una opción rápida para los desplazamientos urbanos.
El Cablebús, por su parte, se ha establecido como un sistema simbólico de inclusión, ofreciendo un medio de conexión para zonas periféricas de difícil acceso. Con casi 25 kilómetros de red y 19 estaciones, su inauguración, comenzando en 2021, ha reducido drásticamente los tiempos de traslado, integrando a sus usuarios al sistema de transporte masivo de la ciudad.
Pasando al ámbito judicial, la ciudad también ha mostrado avances significativos, especialmente entre 2008 y 2017, al adoptar juicios orales en diversas ramas del derecho, incluido el penal, civil y familiar. La creación de la Ciudad Judicial y el fortalecimiento de métodos de mediación han demostrado un compromiso por modernizar el sistema judicial y ofrecer respuestas efectivas y rápidas a las necesidades de la ciudadanía.
Sin embargo, es crucial abordar los desafíos actuales. Se ha notado una polarización creciente en el discurso político y social, donde ciertas políticas han limitado derechos fundamentales, creando divisiones en la sociedad. Este clima tenso demanda un enfoque proactivo que promueva el diálogo y la cohesión, en lugar de la confrontación.
Es momento de unir fuerzas y construir un entorno donde todos los ciudadanos puedan coexistir en armonía, disfrutando de los beneficios de estos desarrollos mientras se abordan de manera efectiva los retos que aún enfrentamos. La historia y futuro de la Ciudad de México dependen, sin duda, de nuestra capacidad de trabajar juntos por un bienestar compartido.
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