En el contexto actual, donde los excesos parecen estar a la orden del día y la saturación informativa nos envuelve, se puede afirmar que estamos viviendo una era de “perros”. Tal es el escenario que inspira la reciente exposición Canicula, que abrirá sus puertas el próximo 6 de mayo en el Complesso dell’Ospedaletto. Este evento es la tercera y última entrega de la Trilogía de Incertidumbres, comisionada por la Fondazione In Between Art Film y curada por Leonardo Bigazzi. La muestra promete ofrecer un reflejo de los tiempos que habitamos, caracterizados por abusos de poder y temperaturas opresivas que amenazan con llevar a las sociedades al colapso.
Cada una de las exposiciones de esta trilogía ha resonado profundamente con los acontecimientos contemporáneos. Por ejemplo, Penumbra, que indagó en la ambigüedad de la luz tenue, fue inaugurada a pocas semanas de la invasión rusa a Ucrania en 2022. De igual forma, Nebula, centrada en la dificultad de navegar a través de la niebla, se presentó tras la trágica jornada del 7 de octubre en Israel y el consiguiente ataque a Gaza. En contraste, Canicula se enfocará en la hiperstimulación de los sentidos, adentrándose en la sobreabundancia de estímulos que nos rodean, lo que marca una evolución temática dentro de la serie, como señala Alessandro Rabottini, director artístico de la fundación.
En el corazón de Canicula se encuentran temáticas profundas y complejas, de las cuales los artistas son cómplices. Beatrice Bulgari, diseñadora de vestuario y fundadora de la institución, enfatiza que “comisionar es tomar una posición”, y que los artistas pueden ofrecer herramientas para explorar la incertidumbre, no mediante respuestas directas, sino remodelando nuestra forma de ver y sentir. En este momento de tensión geopolítica, Bulgari también subraya la importancia de crear espacios que sostengan la complejidad en lugar de simplificarla.
Entre las obras en exhibición se encuentra Affirmations, una instalación de video multicanal presentada por los artistas ucranianos Roman Khimei y Yarema Malashchuk, que explora las memorias de soldados rusos sobre la guerra contra Ucrania. Esta pieza plantea preguntas sobre el arrepentimiento, la empatía y el orgullo en un contexto de conflicto.
Asimismo, el artista Jordaniano Lawrence Abu Hamdan presenta 450XL: The Story of a Fugitive Sound, que documenta un ataque sonoro en un vigilia silenciosa en Belgrado, Serbia, en 2025. A través de un exhaustivo análisis de testimonios y videos, Abu Hamdan desmantela el discurso oficial que atribuye el desorden a la ignorancia de los manifestantes en un acto de resistencia.
Por otra parte, la artista peruana Maya Watanabe, en su obra Jarkov, estudia el acelerado deshielo del Ártico y sus implicaciones; específicamente, la revelación de restos de la época del Pleistoceno. Así, se forma un paralelismo entre el oscuro deshielo del hielo ártico y el lumínico exceso de la exhibición, creando un diálogo crítico sobre el cambio climático y sus inexorables consecuencias.
Con el telón de fondo del aumento de incendios forestales en Europa, en particular en Italia, Bigazzi sostiene que los efectos de la guerra y la devastación abordados por Canicula son más cercanos de lo que podríamos imaginar. La distancia entre nosotros y estas tragedias es cada vez menor, afectando a nuestros amigos y familias, y llevándonos a una comprensión más profunda y visceral de los desafíos contemporáneos.
Así, Canicula, que estará abierta del 6 de mayo al 22 de noviembre, pretende no solo explorar, sino también confrontar las realidades más perturbadoras de nuestra existencia actual, mientras nos sumerge en un mar de sensaciones y reflexiones sobre el estado del mundo.
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