En un acto de protesta resonante, aproximadamente 50 activistas de Pussy Riot y FEMEN se reunieron el 6 de mayo de 2026 en el espacio ruso del Venice Biennale, marcando la primera participación del país en el evento desde su invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022. La movilización estalló en un mar de banderas ucranianas, humo rosa y flares azules y amarillos que evocaban los colores de la bandera nacional, todo ello en un intento de denunciar la legitimación internacional de las acciones del gobierno ruso.
El evento comenzó a las 11 am, cuando los miembros de Pussy Riot, con sus características pasamontañas rosas, alzaron la voz al ritmo de la canción “Disobey”. A su lado, las activistas de FEMEN, ataviadas con chaquetas de cuero negro, se unieron a la causa mostrando pancartas con slogans en el pecho, algunos de los cuales incluían una contundente declaración: “RUSSIA KILLS, BIENNALE EXHIBITS”.
La seguridad italiana y el personal del Biennale se vieron obligados a intervenir, formando un cordón alrededor de la entrada del pabellón ruso mientras se producía un forcejeo entre las fuerzas de seguridad y los activistas de Pussy Riot que intentaban hacerse camino al interior. Inna Shevchenko, una de las voces prominentes de FEMEN, expresó la gravedad del contexto, apuntando que “Rusia está matando a ucranianos todos los días”, justificando así la urgencia de su mensaje de protesta.
Debido a las sanciones internacionales impuestas a Rusia, este año su participación estaba restringida a los días previos al evento, del 6 al 8 de mayo, y el pabellón permanecerá cerrado al público durante el resto del Biennale. Mientras tanto, Pussy Riot solicitó que artistas actualmente encarcelados o en el exilio por oponerse al régimen ruso representaran al país en lugar de aquellos alineados con la narrativa oficial del Kremlin.
Nadia Tolokonnikova, fundadora de Pussy Riot, subrayó la injusticia de la situación, afirmando que “los mejores ciudadanos de Rusia están encarcelados por acciones a favor de Ucrania, mientras Europa abre las puertas a los funcionarios y propagandistas de Putin”. Este acto de protesta no solo establece un precedente en la colaboración entre Pussy Riot y FEMEN, una organización feminista originaria de Ucrania, sino que también resalta el papel del arte y la cultura como plataformas de resistencia y denuncia.
El impacto visual de la protesta fue innegable, con el humo de colores y los slogans visibles que capturaron la atención de los medios y del público. La acción subraya no solo la crítica a la participación rusa en eventos culturales globales, sino también un llamado a la conciencia sobre la situación en Ucrania, donde los efectos de la guerra siguen causando estragos y sufrimiento.
Actualización: Este artículo se basa en eventos ocurridos el 6 de mayo de 2026, momento en el que las acciones de Pussy Riot y FEMEN se destacaron por su enfoque directo y provocativo, reclamando una mayor representación de las voces que realmente reflejan el daño causado por el régimen ruso.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


