La entrada de Polonia para la Bienal de Venecia 2024 promete ser una experiencia innovadora y emocionantemente menos controversial que en años anteriores. Hace dos años, el original proyecto del artista Ignacy Czwartos fue cancelado por el nuevo gobierno centrista de Donald Tusk, que consideró que su trabajo estaba demasiado alineado con la agenda nacionalista de la administración previa. A pesar de la controversia, el nuevo enfoque en un proyecto de video del colectivo ucraniano Open Group fue recibido con entusiasmo por muchos en la escena artística nacional.
En esta ocasión, la instalación audiovisual creada por los artistas polacos Bogna Burska y Daniel Kotowski busca un terreno más armonioso con el gobierno actual. Junto a las curadoras Ewa Chomicka y Jolanta Woszczenko, presentan “Liquid Tongues”, un trabajo centrado en una actuación del “Chór w Ruchu” (el Coro en Movimiento), que incluye tanto a artistas oyentes como a intérpretes sordos. Parte significativa de la obra fue grabada bajo el agua en una piscina de Varsovia, y el formato se exhibirá en dos pantallas—una de ellas suspendida sobre las cabezas de los visitantes a la entrada del pabellón polaco.
Las primeras vistas sugieren que la producción será visualmente impresionante y sonoramente envolvente, inspirándose en el canto de las ballenas para explorar “modos alternativos de comunicación”. “Liquid Tongues” construye sobre una actuación previa en la Galería Nacional de Arte Zachęta en Varsovia, donde se introdujo a intérpretes sordos en el performance. La inclusión de ambos formatos de comunicación—el polaco hablado y el lenguaje de señas polaco—evoluciona ahora hacia el uso del inglés hablado y el Lenguaje Internacional de Señas.
El equipo ha experimentado en diversas locaciones, incluyendo filmaciones bajo el agua en la costa del Báltico, aunque decidieron que el ambiente controlado de una piscina sería más adecuado para el número de participantes en la producción. Sin embargo, grabar en este entorno presentó desafíos significativos: Burska comentó sobre la necesidad de realizar numerosas prácticas para aclimatarse a las condiciones ópticas y a la desorientación provocada por el agua.
Durante tres días de filmación, se hizo hincapié en la importancia de perfeccionar los elementos firmados de la actuación. La percepción del lenguaje corporal y las expresiones faciales por parte de los intérpretes sordos también suscitó consideraciones únicas para garantizar que el mensaje fuera claro y efectivo. Más allá de los retos técnicos, la decisión de realizar la actuación en el agua simboliza la capacidad del lenguaje de señas para comunicar eficazmente, a diferencia del habla, que puede volverse distorsionada en ese medio.
“Liquid Tongues” destaca no solo por su innovación sino también por la naturaleza colaborativa del proyecto, incorporando talentos de diversas disciplinas. Junto al coro y al equipo de filmación, la coreografía de Alicja Czyczel y la partitura musical de Aleksandra Gryka enriquecen esta propuesta artística.
A medida que avanza el horizonte cultural polaco, la Bienal de Venecia 2024 sin duda ofrecerá un reflejo fascinante de la interconexión entre el arte, la comunicación y la inclusión.
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