La artista Mary Frank ha recorrido un camino singular en el mundo del arte, especialmente en la segunda mitad del siglo XX, en el que sus colegas masculinos optaron por la producción industrial en lugar de la artesanía. A sus primeros 90 años, Frank ha mantenido su práctica centrada en la mitología y su estudio del movimiento a través de la danza con Martha Graham. A pesar de su contribución significativa, su obra todavía no ha sido reconocida por un museo en Nueva York, un hecho que no puede ser atribuido únicamente a la desatención, sino también a prejuicios persistentes que subestiman su visión estética.
Una exposición actual, que se desarrolla en Steven Harvey Fine Art Projects, busca remediar esta situación. Esta muestra, centrada en las esculturas de Frank producidas entre 1958 y 1985, incluye 11 obras realizadas en madera, bronce y cerámica, con piezas que van desde pequeñas esculturas que caben en la palma de la mano hasta grandes cabezas de cerámica. Además, la exposición presenta cinco trabajos en papel, de los cuales tres están realizados en tinta negra. Las características de estas obras destacan por su delicadeza y fuerza.
Desde el comienzo de su carrera, la mitología ha sido un tema central para Frank. Su obra “Winged Woman” (1958), una escultura tallada en madera que proviene de un tronco de teléfono, establece el tono para su enfoque sobre las figuras femeninas míticas que ella representa. A diferencia de los dioses griegos y romanos, quienes a menudo se retratan con un comportamiento posesivo, las mujeres en la obra de Frank son presentadas como sobrevivientes que conservan su capacidad de amor y ternura.
Frank también explora la cerámica con una notable habilidad, modelando formas desde el barro maleable hasta piezas delicadas, como “Entrance” (1975) y “Embracing Couple” (c. 1980). Sus figuras, predominántemente femeninas, parecen habitar un espacio en el que el dolor y la tristeza, aunque presentes, son sutilmente entrelazados con la belleza.
En “Dawn” (1975), por ejemplo, una escultura de cerámica nos presenta la cabeza de una mujer con una expresión contemplativa. A través de una técnica de capas, la obra sugiere complejidades en la identidad, lo que invita a reflexionar sobre las múltiples facetas que pueden coexistir en una misma persona.
Con una riqueza que abarca múltiples géneros y formas, la exposición de Mary Frank en Steven Harvey Fine Art Projects continúa hasta el 22 de mayo, destacando la importancia de su trabajo en la narrativa del arte contemporáneo. Esta colaboración entre Steven Harvey Fine Art Projects y DC Moore Gallery no solo resalta la evolución de Frank como artista, sino que también invita a una reconsideración urgente de su lugar en la historia del arte.
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