México ha emergido como el segundo mercado más competitivo de América Latina en la atracción de inversiones para centros de datos, solo superado por Brasil. Este crecimiento acelerado se debe a tendencias como el nearshoring, la Inteligencia Artificial (IA), y la demanda de servicios en la nube, así como la creciente necesidad de asegurar la soberanía de datos.
A pesar de que a nivel global México todavía es un jugador emergente, está ganando rápidamente reconocimiento en el sector. De acuerdo con Data Center Map, un directorio que mapea centros de datos, las proyecciones para las inversiones en este ámbito en el país son asombrosas: se estima que podrían oscilar entre 9.2 y 18 mil millones de dólares entre 2025 y 2030.
Recientemente, se han establecido en México importantes actores del mercado, incluyendo a Amazon Web Services (AWS), que invertirá 5 mil millones de dólares; CloudHQ con 4.8 mil millones de dólares; Microsoft con 1.3 mil millones de dólares; y Equinix, cuyos proyectos también suman cientos de millones. Estas inversiones reflejan un interés en expansión que resulta notable para el país.
El mercado de centros de datos en México, valorado en 1.17 mil millones de dólares en 2025, está proyectado a crecer a 1.33 mil millones en 2026 y a 2.53 mil millones para 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 13.74% hasta 2031. La capacidad de carga de Tecnologías de Información, otra métrica clave, podría crecer de 0.53 mil megavatios en 2025 a 1.27 mil megavatios para 2030, a un ritmo de crecimiento del 19.03% en ese mismo período.
Sin embargo, este auge conlleva desafíos críticos. La Asociación Mexicana de Centros de Datos (Mexdc) destaca que la demanda eléctrica podría triplicarse, alcanzando 1,492 megawatts por hora en cinco años. Localmente, Querétaro se posiciona como el estado con el mayor número de centros de datos; sin embargo, la escasez de electricidad y agua ha llevado a los operadores a diversificar sus ubicaciones hacia ciudades fronterizas y la costa del Golfo.
A pesar de estar en una posición competitiva en la región, México aún enfrenta serios cuellos de botella. La inestabilidad en la red eléctrica, los retrasos en las interconexiones y la falta de recursos hídricos son solo algunos de los problemas que deben abordarse. Además, la burocracia y la falta de regulación específica para los centros de datos a menudo complican la situación.
El Gobierno mexicano, encabezado por la Secretaría de Economía, está consciente del potencial de este sector como un imán de inversiones. La coordinación de esfuerzos institucionales será esencial para transformar obstáculos en oportunidades.
Finalmente, el sector financiero también está viendo un aumento en su competitividad. Mercado Pago, por ejemplo, ha alcanzado un promedio de 1.1 millones de descargas mensuales y se ha consolidado como la app financiera más descargada en México, con una calificación de 4.9 estrellas en las tiendas de aplicaciones.
Este panorama no solo muestra el atractivo de México como destino para la inversión en tecnología y servicios digitales, sino que también resalta la necesidad urgente de resolver retos críticos que podrían limitar su crecimiento futuro.
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