A casi tres meses del inicio del conflicto en Medio Oriente, la percepción de una solución parece lejana. El cierre del Estrecho de Ormuz, a través del cual transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, es el punto crítico que impide declarar el final de las hostilidades. A lo largo de este tiempo, las negociaciones entre Estados Unidos, Irán e Israel han caído en un estancamiento que podría prolongarse indefinidamente, lo que ha llevado a los inversionistas a anticipar precios sostenidos de petróleo por encima de los 90 dólares por barril en un futuro cercano.
Un nuevo término ha emergido entre los analistas del mercado: NACHOO, que simboliza la falta de probabilidad de que el Estrecho de Ormuz se abra en el corto plazo (Not A Chance Ormuz Will Open). Este panorama contrasta con el acrónimo TACO, que se refería a la tendencia a que el expresidente estadounidense Donald Trump retrocediera de sus amenazas comerciales.
En este contexto, es importante recalcar algunas tendencias económicas que parecen afianzarse, independientemente de cómo evolucione el conflicto. Durante el primer trimestre de 2026, la economía de Estados Unidos creció un 2.0% a tasa trimestral anualizada. Este crecimiento ha sido impulsado por una fuerte inversión en Inteligencia Artificial, con incrementos del 17.2% en equipos y del 13.0% en productos de propiedad intelectual. El consumo personal, que representa alrededor del 70% del PIB, también ha contribuido positivamente, añadiendo 1.1 puntos porcentuales al crecimiento.
El mercado laboral ha mostrado una sorprendente fortaleza, con un incremento de 115,000 empleos en abril, superando las expectativas de 65,000. Este aumento fue generalizado, abarcando varios sectores más allá de la tecnología, lo que indica una estabilización del empleo que no representa un riesgo para el crecimiento económico.
A pesar de este panorama, la inflación sigue siendo un desafío. Recientes informes indican que el Índice de Precios al Consumidor experimentó un aumento del 0.6% en abril, mientras que la inflación general se sitúa en un 3.8% interanual, la más alta desde mayo de 2023. Esto sugiere que es poco probable que la inflación disminuya en el corto plazo.
La expectativa de una eventual baja en las tasas de interés se complica. Los bonos del Tesoro han mostrado un aumento en sus tasas, comenzando la semana con un rendimiento por encima del 4.45% para el bono a 10 años. Este movimiento refleja, en parte, una prima de riesgo asociada a las preocupaciones por la inflación derivadas del aumento de los precios del petróleo. Las próximas subastas de bonos a tres, diez y treinta años podrían intensificar esta presión sobre la curva de tasas, si las preocupaciones sobre Medio Oriente y la inflación persisten.
Mientras tanto, el dólar ha mantenido su valor, en contraste con el debilitamiento observado en 2025, a medida que los inversionistas han recuperado confianza debido a las expectativas de una solución al conflicto.
Aunque no se mencionaron las bolsas en abril, es relevante observar que los principales índices han alcanzado nuevos máximos gracias al sólido crecimiento económico y los extraordinarios resultados de las empresas, especialmente en el sector tecnológico.
Sin embargo, la pregunta que persiste es si los precios elevados de la energía se trasladarán a otros sectores, como el de alimentos o el costo de transporte. Existen indicios de que no solo podríamos mantener las tasas actuales, sino que requerirán incrementos en el futuro.
En México, el Banco de México ha declarado el fin de su ciclo de baja de tasas, y la diferencia con respecto a la tasa de referencia estadounidense ha alcanzado mínimos históricos de 275 puntos base. La atención de los analistas se centra ahora en cómo el país manejará esta diferencia estrecha y las presiones que se desarrollan en el ámbito internacional.
La situación actual invita a un análisis cuidadoso y a una vigilancia continua de los desarrollos económicos y geopolíticos, ya que los efectos de estas dinámicas se sentirán en múltiples sectores y mercados en el futuro cercano.
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