El precio del petróleo ha mostrado un notable incremento, superando de nuevo la barrera de los 100 dólares por barril, en un contexto marcado por tensión e incertidumbre en el Medio Oriente. En un día en particular, los futuros del Brent se elevaron en 3.56 dólares, alcanzando los 107.77 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) aumentó en 4.19 dólares, cerrando en 102.18 dólares. También la mezcla mexicana de exportación experimentó un alza de 3.83 dólares, situándose en 105.96 dólares, marcando así su tercer día consecutivo de ganancias.
Esta subida en los precios se produce en medio de un conflicto que ha perdurado más de 70 días y ha elevado las tensiones en el estratégico Estrecho de Ormuz, un punto clave por el que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo líquido. Desde el inicio de este enfrentamiento el 28 de febrero, el WTI ha acumulado un aumento del 52.46%, el Brent un 48.69%, y el crudo mexicano un sorprendente 66.97%. En comparación con el inicio del año, las cifras son aún más alarmantes: el WTI sube un 77.95%, el Brent un 77.11% y la mezcla mexicana un 97.61%.
Gabriela Siller, directora de Análisis en Banco Base, subraya que el nerviosismo alrededor de este conflicto ha generado presiones inflacionarias, lo que también ha influido en la fortaleza del dólar. En este contexto, un eventual acuerdo de paz parece lejano, y las expectativas indican que la Reserva Federal (Fed) podría considerar un aumento en la tasa de interés, añadiendo más presión a la situación.
Analistas como Sergio Cisternas, de EBC Financial Group, apuntan que la retórica de Donald Trump hacia Irán ha endurecido aún más el conflicto, tras calificar como “totalmente inaceptable” la respuesta de Teherán a propuestas diplomáticas. Sin señales claras de distensión en el Estrecho de Ormuz, los precios del petróleo podrían continuar buscando rangos entre 108 y 115 dólares por barril, mientras el mercado digiere la posibilidad de interrupciones prolongadas en el suministro.
El impacto de esta volatilidad se extiende hacia la inflación, siendo un tema clave para economistas como Gerónimo Ugarte, quien menciona que la trayectoria de la inflación en los próximos meses dependerá en gran medida de la estabilidad en los mercados de energía. La Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA) ha previsto que el estrecho permanezca cerrado hasta finales de mayo, con la posible recuperación de la producción de petróleo tardando varios años en alcanzar niveles previos al conflicto.
Además, las acciones de empresas petroleras también han registrado ganancias en su cotización, impulsadas por el aumento en los precios del crudo. Compañías como ConocoPhillips, Exxon Mobil y Shell han visto incrementos en sus acciones, aunque no todas compartieron este mismo destino, como es el caso de Petrobras, que disminuyó 1.16%.
En resumen, el panorama del petróleo sigue siendo incierto y altamente sensible a las dinámicas geopolíticas. Los precios continúan subiendo en medio de un contexto de tensiones y conflictos prolongados, lo que genera un efecto arrastre sobre la economía global y la inflación. La clave en los próximos meses será observar cómo se desarrollan estos eventos y su impacto en los mercados.
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