Cuba ha encendido las alarmas al acusar a Estados Unidos de agravar la crisis de su red eléctrica, que enfrenta apagones prolongados y una situación energética “particularmente tensa”. La isla, que alberga a 9.6 millones de habitantes, está sufriendo cortes simultáneos de electricidad en gran parte de su territorio. Según datos oficiales, el 65% del país experimentó interrupciones el pasado martes.
El gobierno cubano ha señalado que esta crisis es el resultado de un bloqueo petrolero implementado por la administración de Donald Trump desde enero, lo que ha dificultado severamente el acceso a combustibles. En contraste, Washington sostiene que la raíz del problema radica en la mala gestión económica interna de Cuba. A pesar de las crecientes fricciones entre ambos países, las conversaciones diplomáticas continúan, como lo evidenció una reciente reunión de alto nivel celebrada en La Habana el 10 de abril.
El Departamento de Estado de EE. UU. ha reiterado su oferta de asistencia a la isla, 100 millones de dólares destinados para la distribución por parte de la Iglesia católica, aunque este ofrecimiento ha sido rechazado por el gobierno cubano, que defiende su autonomía y denuncia las sanciones estadounidenses. En tiempos recientes, las tensiones han aumentado notablemente, especialmente tras la caída del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado de Cuba, lo que ha impulsado a Washington a adoptar una política de “máxima presión” sobre la nación caribeña.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha manifestado que la actual situación de la electricidad tiene una única causa: “el genocida bloqueo energético” de EE. UU. Acompañado por su ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, el líder cubano hizo hincapié en que Cuba sigue “sin recibir combustible”, lo que ha llevado al desgaste de su sistema eléctrico. Se estima que los apagones superan las 19 horas diarias en muchas regiones. De hecho, varios residentes han protestado en las calles de San Miguel del Padrón, un barrio de La Habana, donde se han escuchado cacerolas que resuenan contra el silencio de la falta de electricidad.
La producción de electricidad del país depende, en gran medida, de siete antiguas plantas térmicas que sufre fallas frecuentes. Aunque el gobierno intenta diversificar su oferta energética y ha impulsado el uso de energías renovables, la situación sigue siendo crítica.
En este contexto, el gobierno cubano está lidiando con una Huelga General que se lleva a cabo en el contexto de la crisis humanitaria. La asistencia humanitaria a la isla, propuesta por México, añade un rayo de esperanza en medio de este panorama desolador. Con la búsqueda continua de soluciones y el interés por mejorar las relaciones diplomáticas, la comunidad internacional observa atentamente los próximos pasos de ambas naciones.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

