Los acuerdos para regular los precios de la gasolina Magna y el diésel enfrentan un riesgo político significativo que el gobierno no ha evaluado completamente: el potencial desabasto nacional de combustibles. Ildefonso Guajardo, extitular de Economía y negociador del tratado comercial en Norteamérica, advirtió en la Convención Onexpo 2026, celebrada en Mérida, Yucatán, sobre las consecuencias preocupantes para la industria gasolinera.
Guajardo hizo hincapié en que los empresarios gasolineros tienen el derecho de dejar de distribuir un producto que compromete sus negocios. Esta situación es más grave que dejar de ofrecer gasolina o diésel a precios que no cubren sus costos operativos, como los salarios y los impuestos, un problema que ya afecta a muchas gasolineras en diversas regiones del país. “El combustible más caro es aquel que no se encuentra”, afirmó Guajardo, advirtiendo que la escasez puede convertirse en una realidad si se persisten con las regulaciones de precios.
El extitular argumentó que no se puede pedir a un empresario que continúe en un negocio que lo lleva a pérdidas; su experiencia sugiere que los controles de precios no han funcionado de manera efectiva en México. Si el mecanismo compensatorio —que en este caso es el IEPS— no es suficiente, sería mejor permitir que el mercado dictase los precios, incluso en tiempos de crisis global.
Además, en el contexto de la inminente renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Guajardo instó a los gasolineros a colaborar con sus homólogos estadounidenses para influir en decisiones que podrían tener repercusiones importantes en la industria. Señaló que la fijación de precios preferencial para empresas estatales mexicanas y subsidios podría ser utilizada por negociadores estadounidenses para argumentar en contra de México en este tratado, lo que podría afectar gravemente la competitividad de la industria gasolinera mexicana.
Guajardo enfatizó que lo que realmente necesita el sector empresarial es un diálogo constructivo con el gobierno, que a menudo parece presionar a las gasolineras debido a la escalada de los precios globales. “El gobierno debe ver a los empresarios como aliados, no como adversarios”, concluyó.
Cabe destacar que, hasta la fecha del 14 de mayo de 2026, la gasolina Magna de Pemex ha mantenido un precio regulado cercano a los 24 pesos por litro, mientras que el diésel está fijado en 27 pesos. Este acuerdo es el resultado de un pacto voluntario entre el gobierno y los empresarios de la gasolina, aunque ha sido cuestionado y rechazado por muchos representantes de gasolineras a nivel nacional.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


