México ha alcanzado un hito notable en su consumo de gas natural, marcando un récord histórico en importaciones para el mes de febrero de 2026. En este período, las compras a Estados Unidos a través de ductos se incrementaron un 2.3% en comparación con el año anterior, alcanzando un promedio de 6,333 millones de pies cúbicos diarios. Este crecimiento resalta la dependencia creciente del país en el gas estadounidense, que ha presentado una tasa de aumento promedio anual del 10.3% durante la última década.
Aún más significativo es el comparativo con 2018, año en que el expresidente Andrés Manuel López Obrador implementó una política de soberanía energética. Las importaciones actuales son un 41% más altas que las de aquel año, lo que se traduce en la adición de 1,846 millones de pies cúbicos diarios en comparación con el total adquirido en 2013. Estas cifras subrayan un cambio profundo en la estrategia energética del país.
Analizando el panorama más amplio, las importaciones de gas natural por ducto han sido 89% superiores a las registradas una década atrás, y superan en 2.7 veces los volúmenes de febrero de 2015, justo antes de la expansión significativa de la red de gasoductos que actualmente abastece a México. Del consumo total de gas, un impresionante 75% proviene de estas importaciones estadounidenses.
Sin embargo, en comparación con enero de 2026, hubo una disminución del 6.2% en las compras, un fenómeno explicado por razones estacionales y condiciones climáticas más frías. Este patrón es habitual y se refleja en los datos de consumo año con año.
Cabe destacar los registros de importaciones en 2025, donde se observaron los meses más altos en volumen promedio. En mayo, se alcanzaron los 7,268 millones de pies cúbicos diarios, superados en junio y agosto con 7,287 y 7,390 millones de pies cúbicos diarios, respectivamente. Estas cifras son indicativas de una demanda que sigue aumentando.
La Administración de Información Energética (EIA) ha señalado que las exportaciones de gas natural de EE. UU. ingresan a México a través de cuatro corredores principales: sur de Texas, oeste de Texas, Arizona y California, los cuales poseen una capacidad combinada de aproximadamente 14,800 millones de pies cúbicos diarios. Actualmente, esta capacidad se utiliza en un 42.7%, dejando margen para incrementos en las importaciones si la demanda lo requiere.
El gas importado a través de 24 puntos en la frontera norte es esencial para la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que lo utiliza para la generación de electricidad, lo que explica que el 75% del consumo nacional dependa de estas fuentes.
Por otra parte, el Gobierno Federal de México ha anunciado una inversión significativa de 140,904 millones de pesos para expandir en un 8.2% la red de gasoductos, proyectándose alcanzar una extensión total de 23,289 kilómetros para 2030. Esta expansión, junto con el mantenimiento de los gasoductos del Cenagas, busca asegurar un suministro confiable y suficiente para atender el creciente consumo energético del país.
De este modo, la situación del gas natural en México pinta un cuadro de dependencia creciente, inversión estratégica y expansión de infraestructura, elementos que determinarán cómo el país abordará sus necesidades energéticas en el futuro.
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