Venezuela ha deportado a Estados Unidos al empresario colombiano Alex Saab, acusado de actuar como testaferro del depuesto presidente Nicolás Maduro. Esta acción fue anunciada por el Servicio de Migración venezolano en un comunicado emitido el sábado.
Alex Saab, quien ya había sido detenido en Estados Unidos en 2021 enfrentando cargos de lavado de dinero y corrupción, fue liberado en 2023 tras negociaciones que incluyeron la excarcelación de diez estadounidenses presos en Venezuela. Saab, nombrado ministro de Industria tras su liberación, fue destituido en febrero por Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia interina después del derrocamiento de Maduro en un operativo estadounidense.
La deportación, según el comunicado, responde a la supuesta implicación de Saab en múltiples delitos en Estados Unidos, afirmando que su traslado no es una extradición, la cual está prohibida en la Constitución venezolana, sino una “deportación”. Este matiz legal no ha dejado de suscitar debates, especialmente dado el trasfondo de las acusaciones de Saab, quien se vinculó al gobierno venezolano durante los últimos años de la administración de Hugo Chávez.
Durante su tiempo en el poder, Saab fue una figura clave en la conexión entre la industria petrolera venezolana e Irán, además de manejar una extensa red de importaciones para el régimen de Maduro. También estuvo a cargo del polémico programa gubernamental de CLAP, que ha estado cercado por denuncias de corrupción.
Saab fue arrestado en 2020 en Cabo Verde y extraditado a Estados Unidos en octubre de 2021. Las autoridades estadounidenses lo acusaron de blanquear dinero proveniente de actividades ilegales en Venezuela. Por su parte, el gobierno venezolano calificó su detención como un “secuestro” y lo presentó como un “héroe” que contribuyó a alimentar al país durante un período marcado por sanciones internacionales.
Este episodio refleja la complejidad de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, así como el estado actual del régimen de Maduro frente a la presión internacional. La situación de Alex Saab se suma a las numerosas historias de figuras cercanas al gobierno venezolano que han enfrentado acciones legales en el extranjero.
El desenlace de esta deportación podría impactar aún más en el ambiente político y social en Venezuela, un país que atraviesa una crisis económica y humanitaria sin precedentes, mientras sigue bajo el reflejo de conflictos geopolíticos que lo mantienen en el ojo del huracán.
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