El 18 de mayo de 2026, el Gobierno de Irán anunció una medida significativa destinada a regular el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio global de petróleo. Esta nueva iniciativa consiste en la creación de la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (AEGP), que establecerá un sistema de peajes para las embarcaciones que crucen esta vital ruta marítima. Este anuncio se produce en el contexto del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, que ha intensificado las tensiones en la región desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Según el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, la AEGP se presentará como el organismo legal encargado de gestionar el tránsito a través de Ormuz, ofreciendo “actualizaciones en tiempo real” sobre las operaciones en el estrecho. La institución subrayó que cualquier embarcación que navegue sin autorización será considerada como operando de manera ilegal. Este sistema de peaje es parte de las condiciones que Irán impondrá a las embarcaciones, y se especifica que el uso del dólar quedará estrictamente prohibido en estas transacciones.
La situación se complica aún más por el actual proceso de diálogo entre Estados Unidos e Irán, mediado por Pakistán. A pesar de los intentos de mantener conversaciones, las discrepancias en las posiciones han obstaculizado la posibilidad de una segunda reunión, luego del primer encuentro celebrado en Islamabad tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril. Es importante señalar que el jefe de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, ya había indicado que se implementaría un sistema de pagos para navegar por el estrecho.
Además, las recientes acciones estadounidenses, que han incluido el aumento del número de buques bloqueados en el área y la incautación de embarcaciones iraníes, han sido citadas por Teherán como una violación del alto el fuego, argumentando que tales actos dificultan el avance del diálogo. Por su parte, el expresidente Donald Trump había propuesto una iniciativa humanitaria para el resguardo de buques en el Golfo Pérsico, aunque esta quedó suspendida a principios de mayo, atendiendo a la solicitud de otros países y el estado de las negociaciones diplomáticas.
En respuesta a este contexto, António Guterres, secretario general de la ONU, reiteró su preocupación sobre cualquier medida que pudiera restringir la libertad de navegación en alta mar. Guterres enfatizó que es fundamental garantizar un acceso sin restricciones, resaltando que las limitaciones en el tránsito podrían tener consecuencias graves, provocando crisis prolongadas, como el aumento de la inflación y empeoramientos en la seguridad alimentaria, especialmente para los países menos favorecidos.
La creación de la AEGP representa una estrategia decisiva de Irán para reafirmar su control sobre una de las rutas marítimas más importantes del mundo, en un momento en que las tensiones geopolíticas son palpables y la economía global podría verse afectada por estas maniobras. Como observadores internacionales, será clave seguir la evolución de estos acontecimientos y su influencia en el flujo del comercio marítimo global y en las relaciones diplomáticas en la región.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

