Las Administradoras de Fondos de Ahorro para el Retiro (Afores) han incrementado significativamente su inversión en mercados internacionales, superando por primera vez la asignación a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y a la Bolsa Institucional de Valores (BIVA). Según informes de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), para abril de 2026, la exposición de las Afores a la renta variable extranjera representaba ya el 14.13% de su portafolio, un notable incremento respecto al 12.47% del mismo periodo del año anterior. Este es el nivel más alto registrado desde noviembre de 2024.
El aumento en inversiones en renta variable internacional ascendió en términos monetarios a 316,254 millones de pesos, alcanzando un total de 1.230 billones de pesos, mientras que la renta variable nacional creció menos, representando solo el 6.95% del total, ligeramente por encima del 6.47% del año pasado. Esta tendencia pone de manifiesto una preferencia creciente por inversiones en mercados externos, un reflejo de las limitaciones y el subdesarrollo del sistema financiero mexicano.
Ernesto O’Farrill, presidente de Grupo Bursamétrica, señala que los mercados extranjeros resultan ser más atractivos debido a la falta de profundidad y volumen del mercado bursátil local, lo que limita las oportunidades de inversión eficiente para las Afores, que administran grandes patrimonios. Gran parte de los recursos de estas administradoras aún se concentran en valores gubernamentales, lo que contribuye a la búsqueda activa de rendimientos en el extranjero.
Simultáneamente, la Bolsa Mexicana de Valores sufrió un retroceso, con el índice S&P/BMV IPC cayendo un 1.10% y el FTSE-BIVA reduciendo su valor en 0.83%, lo que acentúa aún más la percepción de inestabilidad en el mercado local.
Desde la perspectiva de Ramsé Gutiérrez, vicepresidente senior en Franklin Templeton, la limitada capitalización de las acciones mexicanas en relación con el tamaño de la economía es preocupante. Esta situación implica que mantener una fuerte exposición a acciones locales puede llevar a riesgos significativos en cuanto a precios. Las inversiones en renta variable global no solo brindan una mayor diversificación sectorial —incluyendo acceso a industrias innovadoras como inteligencia artificial y semiconductores—, sino que también permiten a los inversores mexicanos cubrirse de los efectos de la depreciación del peso.
A finales de abril, las Afores gestionaban un total de 8.705 billones de pesos, un aumento del 21.01% en comparación con el año anterior. Este crecimiento se ha visto acompañado por un leve descenso en las inversiones en deuda privada nacional y en instrumentos estructurados, mientras que el interés en Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) creció ligeramente, reflejando un constante interés por diversificar el portafolio.
Es relevante destacar que el 50.97% del portafolio de inversión de las Afores está constituido por instrumentos gubernamentales, evidenciando la fuerte dependencia de estos activos en la asignación de recursos. Las Afores, encargadas de resguardar el ahorro de trabajadores formales en búsqueda de un futuro financiero estable, continúan enfrentando retos que las llevan a diversificar sus inversiones hacia mercados más robustos.
Este panorama muestra no solo las tendencias actuales del mercado, sino también la necesidad de una evolución en el sistema financiero mexicano que permita a estas administradoras gestionar sus crecientes patrimonios de manera más eficiente y atractiva para sus afiliados.
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